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La cometa
19 La Cometa: Carta al cuarto Rey Mago
Enviado por Administrador el Jue, 09/12/2021 - 10:47.Querido, Amancio
Me llamo Carolina y soy una niña de ocho años. Vivo en Béjar, una ciudad muy bonita de la provincia de Salamanca. La Navidad acaba de empezar y mamá me ha dicho que escriba la carta a los Reyes Magos, Melchor era el que más me gustaba, pero este año prefiero escribirte a ti porque eres mi cuarto rey mago. Mamá dice que has hecho un reino de la nada y ella nunca miente. Y sé que es verdad porque me llevó a Salamanca a visitar una de tus tiendas donde me quedé con la boca abierta viendo la ropa tan bonita, cosas especiales para la casa y la decoración navideña, no sabía que pudieran ser tan elegantes las mesas en las que se celebra la Navidad. Me volví loca al ver juguetes (me he enamorado de una cocinita) y, sobre todo, me chiflaron los adornos del árbol. En casa no tenemos dinero, pero yo estaba tan contenta, que mamá no tuvo más remedio que comprar dos lunas de cristal de espejo y las hemos colgado en el árbol. Flipa ver cómo reflejan las luces de las velas y, cada vez que paso al lado, me gusta mirarme en ellas. La Navidad es mágica y tú consigues que sea muy especial.
18 La Cometa: De escritores y sastres
Enviado por Administrador el Jue, 18/11/2021 - 11:28.Amalia Hoya
Cedro es una institución española que protege los intereses de los escritores rastreando las redes en busca de plagios y piraterías y, recientemente, ha clausurado una página dedicada a las descargas ilegales de libros. De este hecho surge mi reflexión. Tengo sensación de que algunas personas no se dan cuenta de que escribir requiere inventiva, aprendizaje, el tiempo mínimo de uno o dos años de trabajo, si no más, y ganas de embarcarse en la aventura; por supuesto, siempre que el libro esté bien escrito y documentado y no se trate solo de un producto de marketing, pensando en el beneficio del mercado literario y escrito a la carta.
El escritor, además de imaginación, necesita conocimientos, capacidad para estructurar y ordenar las ideas y horas de investigación que eviten las incongruencias o falsedades en sus textos. Sin embargo, después de tanto esfuerzo, hay quien pretende que el autor regale sus creaciones como si fueran caramelos, sin darse cuenta del desprecio que representa para su trabajo. Y no es que el autor se niegue a regalarlo, al contrario, lo hará con generosidad por voluntad propia, no siempre que publique una novedad, y a pesar de que, a veces, no reciba ni las gracias. Tampoco pretende hacerse rico vendiendo su obra, objetivo por otro lado inalcanzable y utópico, sino que el único deseo es que valoren su ocupación igual que cualquier otra y obtener una pequeña recompensa. No obstante, lo más triste es que lo descarguen gratuitamente de estas páginas piratas y, ni siquiera regalado, lo lean.
17 La Cometa: El piso de la calle Leire
Enviado por Administrador el Sáb, 09/10/2021 - 16:06.
Amalia Hoya
Vi el anuncio hojeando el periódico: vendían un piso en la calle Leire 34. ¡Qué casualidad! Era el edificio donde había vivido con mis padres hasta los cinco o seis años; después, ellos murieron y no los recordaba bien: el resto de la familia nunca los mencionaba.
Durante varios días, sopesé la conveniencia de ir a verlo y al fin, venció la curiosidad y quise comprobar si se trataba de la misma casa: no iba a perder la oportunidad de conocer el lugar donde transcurrió mi primera infancia. Enseguida, concerté una cita con el agente de la inmobiliaria.
El edificio carecía de ascensor y la escalera parecía fría y oscura. Llegamos a la planta y el agente abrió la puerta; me detuve un instante en el umbral: temerosa de entrar y, al hacerlo, me asaltaron unos recuerdos poco definidos, pero suficientes para intuir que, efectivamente, era mi antigua casa. Tenía un pasillo muy largo, cerrado al fondo por una puerta y varias más a ambos lados, que ahora estaban abiertas, igual que las ventanas; una luz deslumbrante lo iluminaba por completo.
16 La cometa: Impresiones subjetivas del retrato de Sor Jerónima de la Fuente de Diego Velázquez
Enviado por Administrador el Sáb, 04/09/2021 - 12:27.
Sor Jerónima de la FuenteAmalia Hoya
Cuando observo las obras de arte en los museos, imagino que ser artista consiste precisamente en intuir dichas obras con antelación, es decir, en el interior del material que les da forma. Por supuesto, es solo una idea subjetiva que no es necesario compartir, pero si estuviera en lo cierto, indicaría que el escultor va desbrozando la piedra, mármol, madera, etc., hasta “desvelar” la escultura que ya existía bajo ellos. En la pintura, en cambio, imagino al autor cubriendo todo el lienzo con una única capa oscura y luego, lentamente, la difuminará para conseguir que las figuras que están ocultas salgan a la luz.
Esta sensación de “salir a la luz” la he tenido, por ejemplo, al ver en el Museo del Prado el cuadro de Velázquez: Sor Jerónima de la Fuente. La figura camaleónica de la monja, algo empastada en el marrón del fondo, brota de repente ante mis ojos y me provoca un sobresalto, pues no me había fijado que, antes de ser pintada por Velázquez, ya estaba ahí, envuelta en el triste hábito, agazapada en ese amargo color que impregna todo el cuadro, escasamente animado por el blanco de la pechera.
15 La Cometa: Regalo para Eva
Enviado por Administrador el Jue, 05/08/2021 - 12:31.
Este relato forma parte de mi libro La sombra y otros relatos, que puede encontrarse en la librería Malú, junto con mi novela Obsesión en Venecia y otro libro de relatos titulado Seis personajes y un cantante.
REGALO PARA EVA
Amalia Hoya
Eva deambula un día más por el Paseo de Gracia; le gusta mucho pasear por la ciudad sin rumbo alguno y suele hacer frecuentes escapadas a Barcelona. Hoy busca algo especial. El domingo será su cumpleaños y aunque sabe que Pere, su marido, le hará un buen regalo, Eva prefiere elegir algún capricho, personalmente: Pere no tiene mucha imaginación.
Mira los escaparates lujosos y se enamora enseguida del nuevo llavero Cartier: un cilindro de platino que lleva oculto un puntero láser. El vendedor alaba las excelencias del artilugio, dice que lo usan los hombres de negocios para señalar sus gráficas en pantalla. No le dice al empleado que lo va a usar ella y lo compra enseguida: le encanta ese punto rojo y ardiente oculto bajo la envoltura fría y elegante; cree que se le parece un poco. Luego recoge el automóvil del aparcamiento y conduce rápido hasta la urbanización.
El domingo, Eva se levanta temprano: es casi el único día que Pere se queda en casa y está impaciente por ver qué le ha comprado. Se viste con esmero, como hace siempre, y baja al porche donde la criada termina los preparativos del desayuno.
14 La Cometa: Servicio de habitaciones
Enviado por Administrador el Dom, 04/07/2021 - 13:18.
Amalia Hoya
(Fragmento del libro: Inquietudes)
No me gustan los hoteles de cadena, pero si viajas por cuenta de la empresa, te alojan en un Radisson.
El tipo de la recepción llama al botones para que suba la maleta: esto es nuevo, otras veces no se andan con tantos miramientos. El botones es un tío joven, algo escuchimizado, lleva el uniforme clásico, no le falta ni la gorrita de queso; parece un crío así vestido.
No me gusta cómo me mira, ni su sonrisa, ni tampoco como coge la maleta, la levanta del suelo como si pesara una tonelada. Si busca propina va listo: corren de mi cuenta y la maleta puedo subirla yo solo.
En el ascensor me mira de nuevo. ¡Qué pasa! No deja de mirarme. Lo hace raro, primero de soslayo y luego de frente, con una mirada burlona, los ojos entornados y esa sonrisilla… Tiene ojos de huevo y levanta una ceja cada vez que mira. Creo que se cachondea de mí: no entiendo a qué viene tanta miradita. Paso la mano por mi cara, tal vez, tenga restos de la tarta que acabo de zamparme en la cafetería.
13 La Cometa: La ciudad de fuego y la ciudad de hielo
Enviado por Administrador el Mar, 08/06/2021 - 11:41.Amalia Hoya
Aquella noche Marco Polo contó a Kublai Kan la historia de dos ciudades antaño poderosas y que, en el devenir de los tiempos, fueron arrasadas por la ambición y la codicia.
Este es, mi señor –dijo Marco Polo-, el destino infernal que espera a los viajeros que han causado sufrimientos, dolor y mal y, por tanto, están condenados a la sed y al fuego eterno. Os hablaré de otra ciudad de apariencia bien distinta, donde la frialdad es tal, que en ella jamás crecerá ningún tipo de sentimiento ni sensación.
Por eso mi señor –dijo Marco Polo- ambas ciudades, aunque antagónicas en su fisonomía, tienen en común que ambas son mortíferas para el viajero o peregrino que se aventura en ellas, siempre a la búsqueda de una Arcadia que nunca alcanzará.
Inspirado en el libro Los viajes de Marco Polo
La ciudad de fuego
12. La Cometa: Edificios reconvertidos 3ª entrega.
Enviado por Administrador el Sáb, 08/05/2021 - 11:07.Amalia Hoya
La reconversión de edificios industriales ha sido tan intensa En Europa que la enumeración sería exhaustiva, por tanto, pongo punto final a la trilogía que empecé sobre este tema, eligiendo cinco edificios en los que apetecería pasar un día entero.
Museo de Orsay
Museo de OrsayPARÍS. MUSEO DE ORSAY. 1, rue de la Lègion d’Honneur. Distrito VII (Estación ferroviaria Gare d’Orsay).
Antiguamente, este espacio lo ocupaba uno de los palacios de los Valois, luego convertido en la sede del Consejo de Estado y destruido e incendiado durante los sucesos de la Comuna de París de 1871.
En 1898, el arquitecto Víctor Laloux proyectó una estación de ferrocarril y un hotel, de estilo modernista o Belle Èpoque, inaugurado con motivo de la Exposición Universal de París de 1900 que permaneció en uso durante 39 años. Después, quedó en ruinas y el Estado francés decidió convertirlo en un museo declarándolo Monumento Nacional en 1978.
El edificio situado a orillas del Sena, tenía una estructura de hierro formada por tres bóvedas que acogían diversos espacios y estaban conectadas entre sí. La arquitecta francesa Gae Aulenti, entre otros, decidieron mantener intacta la fisonomía exterior, los adornos arquitectónicos: la cabeza de Mercurio que daba la bienvenida a los viajeros o el reloj espectacular que hay en el interior y el armazón de hierro que sustenta el edificio, cerrando con cristales las tres bóvedas, lo que dota al espacio interior de gran luminosidad.
11 La Cometa: Método y ritmo
Enviado por Administrador el Vie, 02/04/2021 - 23:08.Relato incluido en el libro INQUIETUDES, de próxima publicación.
Mis peleas con Nina iban en aumento hasta un punto, que eran ya intolerables, por lo que solía huir de mi casa en plena noche y vagaba sin rumbo por la ciudad; terminaba recalando en algún bar de copas. Así fue como descubrí a la chica: ella tocaba las maracas en un club del centro.
Inimitables, se llamaba el cuarteto de señoritas y, por supuesto, podían serlo. A pesar de que apenas puedo decir nada de las otras tres: contrabajo, teclado y batería porque, en cuanto me fijé en la maraquera, el resto desapareció de mi vista. Acababa de sucumbir a uno de mis «ataques de fascinación», como Nina los denominaba y el principal motivo de nuestras peleas conyugales. Me pasaba con frecuencia, era percibir el método y el ritmo de cualquier mujer y me dejaba llevar por una obsesión extrema, y la chica de las maracas encajaba perfectamente en este patrón obsesivo.
El cuarteto interpretaba música caribeña, le estaban dando a la salsa, cuando entré en el local. Me senté en el rincón más oscuro que encontré e, inmediatamente, no tuve ojos más que para ella. La chica no era ninguna belleza, incluso, su cara resultaba un poco insulsa; aunque eso sí, lucía una sonrisa contagiosa, ideal para anunciar dentífricos. En cambio, tenía un cuerpo esbelto y turgente que el vestidito de niña, que uniformaba al cuarteto, ponía más de relieve; el vestido sin mangas, tenía un corpiño ajustado, un escote pronunciado en uve y terminaba en una breve falda plisada que ni siquiera le tapaba los muslos.
10 La Cometa: Edificios reconvertidos (y II)
Enviado por Administrador el Sáb, 27/02/2021 - 10:25.Amalia Hoya
Breve repaso de algunas ciudades españolas, entre las que destaca Barcelona por ser una de las ciudades con más edificios industriales reconvertidos a nuevos usos.
MACBAMUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO DE BARCELONA (MACBA). Antigua Casa de Caridad y Convento de los Ángeles. Conjunto de edificios en torno a la plaza de los Ángeles, en el barrio de El Raval.
Un amplio patio queda enmarcado a un lado, por el antiguo convento que perteneció a una congregación de monjas y hoy alberga un espacio cultural y una sala de exposiciones temporales, dentro de un espacio denominado La Capilla, que se corresponde con la antigua iglesia gótica, hecha en el Medievo por el maestro Roig. Tiene una sola nave y capillas laterales, así como uno de los pórticos renacentistas más importantes de la ciudad. El resto del convento, muy sobrio y sin ventanas, cuenta con varias salas abovedadas, decoradas con ménsulas, y una puerta del siglo XVI con relieves; en él se ubica el Centro de Estudios y Documentación.
El otro lado del patio, lo cierra un moderno edificio de 14.300 m2, nueva interpretación del estilo racionalista, obra del arquitecto Richard Meier en 1990 y terminado en 1995. El edificio de piedra blanca tiene abundantes claraboyas y ventanales de vidrio que le proporcionan una gran luminosidad y le ayudan a fusionarse, mediante reflejos, con las edificaciones medievales circundantes.
Posee un fondo de más de 5000 obras de arte moderno y contemporáneo.






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