Bajo licencia de Creative Commons.
La cometa
30 La Cometa: Fusión
Enviado por Administrador el Lun, 24/04/2023 - 10:18.El título de la fotografía y del artículo se refiere al reflejo de la cúpula modernista que remata uno de los mejores edificios burgueses construidos en el Primer Ensanche de Pamplona, situado concretamente en la calle General Chinchilla número 6. Diseñado, en 1900, por el arquitecto Manuel Martínez Ubago con el fin de albergar viviendas de lujo, se convirtió, posteriormente, en la sede de la Delegación de Hacienda y desde 2009 es la Escuela de Música Joaquín Maya. Esta institución, subvencionada por el Gobierno de Navarra, cuenta con casi novecientos alumnos de todas las edades y en ella se enseña a tocar cualquier tipo de instrumento musical.
El edificio se refleja en una de las ventanas del Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra, más conocido como Baluarte en homenaje al baluarte derribado en la Ciudadela. Terminado de construir en 2003, en la calle Pedro Moret de la ciudad ya mencionada, es uno de los espacios culturales más grandes de España, tiene una superficie de 63.000 metros cuadrados; lo diseñó el arquitecto Francisco Mangado, tiene forma de ele y una gran plaza peatonal en su interior. En él se realizan todo tipo de eventos culturales y comerciales: cuenta con una sala sinfónica, otra de cámara, salas de exposiciones, congresos y conferencias y un aparcamiento gigante de dos plantas con capacidad para casi mil automóviles, cafetería, tiendas, restaurantes, etc. Fue subvencionado igualmente, por el Gobierno de Navarra, con el fin de paliar las carencias de espacios culturales en la ciudad de Pamplona que, hasta la construcción de Baluarte, solo contaba con el teatro Gayarre.
29 La Cometa: Lecturas y estaciones del año
Enviado por Administrador el Sáb, 11/02/2023 - 19:46.Amalia Hoya
Le gustaba mucho leer y no podía ser de otra manera porque su familia le obligaba a buscar en el diccionario la definición exacta de la palabra ignorada y, además, tenía la suerte de haber nacido en una villa nombrada, hacía siglos, en un libro mundialmente famoso y contaba con apellidos ilustres que habían formado parte de la historia de España. En tiempos más cercanos, un compositor de prestigio escribía partituras que el mismo ejecutaba y otro que fue viajero, aventurero y coleccionista, entre otras actividades más, se dedicaba a fundar revistas en la que se publicaban ensayos de arte, viajes y fotografía. Y, por si fuera poco, proliferaban los historiadores, novelistas, poetas y ensayistas que habían escrito infinidad de historias, urdidas con hilos y tramas diferentes a los de otra clase de tejidos y, aun así, paralelos en calidad y reconocimiento.
La lectura requiere sosiego y soledad algo que también prefería, ya que se trataba de una soledad relativa, poblada por multitud de seres que transitaban en el papel, viajaban a países remotos y vivían aventuras, peligros y emociones imposibles de experimentar y emular en una sola vida. La literatura estimulaba su imaginación y le ofrecía la posibilidad de experimentar emociones nuevas; así que, con el fin de adentrarse en las páginas de libro sin que nadie molestara, deambulaba por las zonas verdes y hermosas que rodeaban la villa, en busca de un rincón tranquilo en el que iniciar la lectura y que escogía siempre en función de la estación del año, del clima, o del capricho de su humor.
28 La cometa: Libros salvados del fuego
Enviado por Administrador el Sáb, 07/01/2023 - 12:40.Me temo que la censura ha retornado o intenta retornar a nuestras vidas. Al parecer, las nuevas y no tan nuevas generaciones pretenden arrasar con ciertas manifestaciones del arte, el cine y la literatura de otras épocas, tachándola de xenófoba, machista, discriminatoria con las minorías, etc., en definitiva, incorrecta de un modo u otro, y me pregunto si estos movimientos han surgido de la juventud, de la ignorancia, de la hipocresía o simplemente son una labor de distracción de los que están al mando.
A mi modo de ver, los movimientos artísticos de cualquier tipo se inspiraron y surgieron en paralelo con los sucesos históricos, sociales y económicos que les tocó vivir a los artistas a lo largo de su vida; así que intentar juzgar con la mentalidad actual el colonialismo, la esclavitud, la discriminación sexual y de género y cualquier tipo de discapacidad no es más que un sinsentido de escaso recorrido para cualquier persona que haya leído un poco o conozca el desarrollo de la historia: para juzgarlos correctamente hay que intentar abstraerse de la realidad que vivimos y conocer y comprender el contexto en que se produjeron. Por otro lado, esta nueva imposición no deja de ser pura hipocresía, ya que, a pesar de los avances de la civilización, casi todas las lacras que afectan al mundo siguen estando presentes, aunque hoy se intenten disimular, al menos en parte.
27 La Cometa: Solitarios placeres
Enviado por Administrador el Lun, 19/12/2022 - 11:47.
Foto de Amalia HoyaAmalia Hoya
Nieva. Lía se frota la cara contra el cuello del albornoz y limpia con la mano el vaho de la ventana que distorsiona el paisaje y lo convierte en algo onírico. Abajo, en la plaza, dos personas se apresuran bajo los árboles escarchados de azúcar. Le gusta el invierno, hace que se sienta segura, a salvo en casa. Sonríe: hoy no tiene que salir.
Deambula un rato por las habitaciones, tan silenciosas que apenas llega el ruido del tráfico. Agradece el silencio: le ayuda a imaginar que está sola en el mundo y le permite evadirse mentalmente a otros lugares hasta casi perder el contacto con la realidad. El ruido siempre es molesto. Solo a veces tolera el sonido de la música: refuerza el hechizo de las ensoñaciones. Escoge un cedé de Debussy, el Preludio a la siesta de un fauno es el marco perfecto en el que encaja su estado de ánimo, siente que su pereza se suma a la del fauno.
26 La Cometa: En la oscuridad
Enviado por Administrador el Sáb, 22/10/2022 - 16:14.Amalia Hoya
Otra vez no funciona la luz de la escalera. Es lo que tienen los edificios viejos que siempre dan problemas, y él está más que harto de ser el único en solucionarlos y, todavía más, de insistir en las reuniones de vecinos sobre la necesidad de cambiar la caja de fusibles y la instalación eléctrica. Quién le va a hacer caso, si aquí solo viven una panda de ancianos que apenas tienen dinero para ir tirando. Tenía que haberse ido hace tiempo, comenzar de cero en otra parte. Debió hacerlo cuando murió su madre, o mejor antes: le habría venido bien alejarse del vecindario y de los chismorreos. Cada vez que piensa en hacerlo, le supera la pereza y la apatía. No es fácil tomar decisiones y, a lo mejor ahora, el cambio llega tarde.
Prueba con el interruptor de nuevo, lo golpea sin éxito. No puede subir sin luz, hasta el cuarto. Le aterra la oscuridad: está convencido de que el espíritu de las personas que habitaron los edificios, permanecen atrapados entre sus muros y afloran a la superficie en cuanto se apaga la luz. Además, si sube a oscuras apoyándose en el muro, tropezará con ellos de nuevo; igual que pasó cuando tenía seis años y sus manos infantiles tantearon dos cuerpos abrazados, amorosos, jadeantes. No sabía quiénes eran, pero el miedo le obligó a gritar, gritó tanto que su madre salió a la escalera con la linterna, y ocurrió el desastre. Fue un día muy lejano, hace tiempo.
25 La Cometa: Mirar y ser mirado
Enviado por Administrador el Lun, 05/09/2022 - 10:30.Amalia Hoya
Hace un par de años, presenté un álbum de fotografías en una de las exposiciones madrileñas que anualmente convoca La Fábrica, una fundación cultural que, además de promocionar la cultura, la fotografía y el arte, cuenta con galería propia y una librería magnífica. No es un concurso, sino una exposición de libros de fotografías que deben agruparse bajo un único tema.
En mi caso, elegí ilustrar la diferencia que existe entre ver y mirar, palabras que no significan lo mismo a pesar de que, en alguna ocasión, las usemos como sinónimo. El diccionario dice que ‘mirar’ es fijar la vista y la atención en algo, observarlo, apreciarlo, tenerlo en cuenta; mientras que ‘ver’ es percibir y reconocer los objetos mediante la acción de la luz y, por eso, lo visto no siempre coincide con lo que se ha mirado.
El mundo actual nos bombardea con infinidad de imágenes que nos obligan a ver muchísimo; sin embargo, tal vez miramos poco. Me pregunto, ¿cuánto de lo que vemos queda impreso en nuestros sentidos o en el intelecto? ¿Lo recordamos? ¿Llegamos a comprender la verdadera naturaleza de lo visto? ¿O nos quedamos solo en la apariencia?
24 La Cometa: Dependencia
Enviado por Administrador el Jue, 30/06/2022 - 15:10.Amalia Hoya
Al fin había conseguido librarme de él. Mis amigos, mi familia, todos me lo aconsejaban continuamente: debes dejarlo, no es bueno para ti, te envejece, minará tu salud, acabará matándote. Así que, les hice caso y lo dejé; pero abandonarlo no mejoro las circunstancias: pensaba en él constantemente, recordaba los buenos ratos pasados en su compañía y jamás, el mal que me causaba o podía causar. A fin de cuentas, también había sido mi apoyo en la inquietud, en el nerviosismo, en la espera; el broche perfecto de todos los acontecimientos.
A veces, me dejaba llevar por la ensoñación y evocaba su olor, un poco acre, tan personal y varonil; otras, me parecía sentirlo todavía entre los dedos, al alcance de la mano y, cada noche, me dormía aspirando el aroma imaginado. Despertar era peor: no lo tenía a mi lado, y era imprescindible su estímulo para enfrentarme a la vida.
Y así pasaba un día y otro: ansiosa, obsesionada, sin pensar en nada que no fuera recuperarlo. Hasta que, no pude aguantarlo más, y decidí ir a buscarlo: sabía que estaría en el mismo bar, esperándome.
23 La Cometa: Reflexiones
Enviado por Administrador el Sáb, 21/05/2022 - 15:38.Amalia Hoya
Hoy, voy a ser breve: no merece la pena extenderme porque estoy segura de que mis reflexiones convencerán únicamente a los que comparten ya estas ideas y dejarán indiferentes, o incluso enfadados, a los que no están de acuerdo; por otro lado, es lo que suele ocurrir, da igual cuál sea el tema del debate.
Vaya por delante que no me gusta la música ni el estilo de nuestra eurovisiva Chanel, pero en alguna parte he leído que hay personas escandalizadas porque baila de manera vulgar y enseña el culo en exceso lo que, según afirman, cosifica a la mujer. Y, como soy una mujer, quiero expresar mi total desacuerdo: Chanel está en su derecho de ponerse lo que le venga en gana, de bailar muy bien y de dirigir su carrera como le apetezca y, encima, casi es la ganadora de Eurovisión. Es evidente que solo elige quién puede; por tanto, elegir es sinónimo de libertad, un derecho que debería ser patrimonio de todos los seres humanos, y nadie debería juzgar si la elección es o no acertada.
22 La Cometa: Solo palabras
Enviado por Administrador el Jue, 21/04/2022 - 16:04.
Solo palabrasAmalia Hoya
Es el prefacio del nuevo libro de relatos: Inquietudes. (Pendiente de publicación)
De niña, solía mirar a la gente con una atención que no carecía de cierto disimulo: mi madre decía que era de mala educación hacerlo fijamente, y yo me empeñaba en averiguar qué o quiénes habían sido estas personas en otras vidas. Así que cada vez que viajaba en algún transporte, iba a la consulta del médico, esperaba turno en la peluquería o en alguna tienda, los rostros de los que estaban allí me sugerían enseguida fisonomías de animales, me recordaban a algún actor famoso o a los personajes de mis libros. Entonces, creía en la reencarnación: la vida era estimulante, muy corta y, por tanto, convenía repetir.
Esta observación excesiva requería ser interpretada y manifestada, lo que me resultaba fácil puesto que tenía devoción por las palabras y prefería las raras o las que no entendía lo que querían decir. En cuanto escuchaba una acepción nueva, buscaba el significado en el diccionario y, si el sonido me gustaba de manera especial, lo repetía una y otra vez hasta que dejaba de tener sentido. Coleccionaba palabras, igual que cromos, mis amigos.
21 La Cometa: La sombra
Enviado por Administrador el Lun, 28/02/2022 - 11:34.Nosotros tras nosotros mismos escondidos.
Sería menos terrible un asesino oculto
en nuestra habitación.
Emily Dickinson
Relato incluido el libro: La sombra y otros relatos, libro de Amalia Hoya que se puede adquirir por internet y en la Librería Malú de Béjar
Ella era infiel, lo sabía desde hacía tiempo. Apenas me tendía en la cama y apagaba la luz mi sombra me abandonaba. A pesar de la oscuridad, percibía que se arrastraba sobre la alfombra y escapaba por debajo de la puerta o atravesaba la ranura de la ventana; reptaba entonces por las paredes de los edificios y, alargada por la luz de las farolas, pronto conseguía alcanzar el tejado de las casas vecinas. Oteaba desde allí la ciudad, escenario de sus experiencias futuras y, luego, se descolgaba veloz hasta la calle para adaptarse al paso de algún caminante solitario.
Acurrucado entre las sábanas, imaginaba que mi sombra se deslizaba por balcones entreabiertos y espiaba el baño de alguna muchacha hermosa; situada a espaldas de la joven, aspiraría el aroma de los cabellos, del jabón, del agua y al fin, se licuaría en el líquido perfumado y desaparecería entre los muslos de la dama.







hace 1 día 1 hora
hace 1 día 8 horas
hace 1 semana 1 hora
hace 1 semana 7 horas
hace 1 semana 8 horas
hace 1 semana 18 horas
hace 1 semana 1 día
hace 1 semana 1 día
hace 1 semana 1 día
hace 1 semana 1 día