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Las barbas del vecino: la estación de esquí de Hautacam también cierra para siempre
Estación de Hautacam Se encuentra en el Pirineo francés cerca de Tarbes y Lourdes, presenta características semejantes a las de La Covatilla en cuanto a titularidad pública, historial de gestión, personal, kilómetros de dominio esquiable, actividad ligada a las vacaciones escolares y al público familiar, etc., pero las circunstancias climáticas y la imposibilidad de sostener pérdidas millonarias año tras año han provocado su cierre definitivo el pasado mes de marzo. Es la tercera estación de esquí de los Pirineos en claudicar, después de las de Puigmal 2900 y Tavascán: ¿cuál será la siguiente?
Muchos lectores recordarán Hautacam como puerto de montaña habitual en el recorrido del Tour de Francia, ligado desde hace más de medio siglo a su estación de esquí alpino en la zona central-occidental del Pirineo. Según recientes noticias (ver enlace al final del artículo), todo indica que esa aventura llega a su fin, después de varias temporadas de pérdidas inasumibles por falta de nieve y la ausencia de medios de innivación artificial.
Hautacam, Tavascán y Puigmal 2900, las tres estaciones alpinas del Pirineo ya clausuradas, son otros tantos espejos en los que deberíamos mirarnos, tres vecinos a los que el cambio climático les está pelando bien las barbas, pues son más las semejanzas que las diferencias con La Covatilla, a pesar de la imponente acumulación de nieve que exhibe nuestra sierra esta temporada, pero que, con ser muy real, no es más que un espejismo momentáneo en el inexorable proceso de cambio climático: recordemos temporadas aciagas en esta misma sierra como las que han provocado el naufragio de Hautacam y las otras estaciones que solían tener nieve en abundancia.
La deriva de Hautacam hacia la peligrosa desestacionalización y diversificación de la actividad, la instalación de un tobogán alpino, juegos hinchables y remontes para bicis de montaña son subterfugios sin salida, apaños para resistir por algún tiempo mientras lo importante sigue sin respuesta: la restitución del medio natural y del paisaje a su estado anterior a la chatarra.
Esperemos que la gente de Béjar reflexione sobre todo esto y que nuestros representantes políticos afronten con responsabilidad lo que nos espera. Para empezar, estaría bien que hicieran como los responsables de Hautacam y nos explicaran, con toda transparencia, las pérdidas causadas por la explotación de La Covatilla año tras año, algo que todavía no han hecho. Si en esta estación pirenaica han bastado tres años malos para verse obligados a cerrar, ¿cuántas temporadas de pérdidas hemos de soportar los bejaranos?
José Muñoz Domínguez
ENLACES A NOTICIAS SOBRE EL CIERRE DE HAUTACAM, TAVASCÁN Y PUIGMAL 2900:
HAUTACAM:
https://www.nevasport.com/noticias/art/68711/pirineo-frances-hautacam-de...
TAVASCÁN:
https://www.nevasport.com/noticias/art/68586/adios-a-tavascan-el-ayuntam...
PUIGMAL 2900:
https://www.nevasport.com/noticias/art/65545/la-estacion-de-esqui-de-pui...
- Brindo con cerveza por lo
hace 21 horas 37 mins - Cierto, las aceras se
hace 2 días 1 hora - Cuando levanten las aceras
hace 2 días 17 horas - Por supuesto que podrían
hace 3 días 17 horas - Podríais denunciar
hace 4 días 1 hora - Y los asesores, no se
hace 1 semana 3 días - ESTA NOTICA ES UN FAKE
LA
hace 1 semana 4 días - Pues muy fácil, si no os
hace 1 semana 5 días - Yo tengo que denunciar algo
hace 1 semana 5 días - Tienes pruebas de que ahí
hace 2 semanas 2 días




No nos espera nada, un gasto menos y punto.
Los cantos de sirena son lo que son, humo, fue bonito mientras duró, adiós Covatilla, negocio ruinoso.
Si, desgraciadamente la falta de nieve y aumento de temperaturas necesitarán de una adaptación importante de las sociedades, también en la vertiente del sector del ocio. Adelantarse al desastre es la opción. La única. Y, como bien dices, se necesita transparencia en los datos económicos. Y honestidad y coraje para exponer a los bejaranos lo que hay y lo que se espera.
Roberto Bueno
Ante la noticia del cierre de las pistas de esquí de Hautacam, debo apuntar unos datos a tener en cuenta. En primer lugar, hay que precisar que estas pistas están situadas entre 1.500 y 1.800 metros (es decir, hasta 100 metros menos de altitud que la Peña Alaiz) cotas muy críticas incluso antes de que se comenzara a hablar de calentamiento global. Esta estación de esquí está situada en un altiplano en la falda norte de los Pirineos rodeada por una carretera que corona un paso de montaña (famoso por el Tour), por lo que tampoco su orientación es similar a la de La Covatilla, mucho más favorable para la conservación del manto nivoso. Por otra parte, estas pistas no cuentan con sistemas de producción mecánica de nieve y la zona donde está enclavada registra unos valores medios de precipitación muy inferiores a los da nuestra.
Podríamos decir, por consiguiente, que las similitudes entre Hautacam y La Covatilla son más bien escasas, aunque la primera gana algún punto por estar más al norte, en todo lo demás pierde por goleada.
Otro asunto es que se cierre la estación, que no se cierra. Lo que se cierra es la instalación de esquí, El resto, que es mucho, seguirá abierto y recibiendo miles de visitantes a lo largo de todo el año.
Esta estación de esquí fue pionera en la instalación de un “alpine coast” (también llamado “summer luge” o “trineo ruso”) hace quince años, Este tobogán cuenta con vehículos de dos plazas y gafas de realidad virtual para que el pasajero alucine en el descenso (venden abono para bajar dos veces cambiando de sitio). También tienen instalado el “zippy line” (que es como una tirolina para funambulistas en bicicleta sobre un cable de acero) y muchas otras actividades como jumpings, descenso en boya hinchable sobre pista y en el aire, mini quad, devalkart, patinetes eléctricos y bicicletas de montaña, Explor'Games… etc.
Desde hace bastante tiempo esta estación de montaña decidió desestacionalizar su oferta e invertir en este tipo de actividades que se pueden realizar a lo largo de todo el año. El esquí siempre fue muy problemático allí y poco rentable y, al final, lo han suprimido.
Debo confesar que, sobre este asunto, dispongo de información privilegiada, porque tengo amistad con personas muy relacionadas con la gestión de estas instalaciones de Hautacam. De hecho, ha sido la empresa gestora que mantiene un acuerdo con las entidades locales a las que pertenecen (un acuerdo que, pensando en hacer aquí algo parecido, sería difícilmente aplicable a la legislación española, como he podido comprobar) la que indicó que esta sería la mejor opción ya que, como me han asegurado, la oferta para actividades durante las cuatro estaciones, funciona muy bien y obtienen una muy buena rentabilidad, además de ser un fuerte atractivo para miles de visitantes y un modelo de sostenibilidad.
Siendo una de las estaciones con cotas más altas de la península (además de todo lo apuntado anteriormente) La Covatilla tardará bastante tiempo en tener los mismos problemas que Hautacam, aunque tarde o temprano, los tendrá. Por eso es necesario observar y analizar lo que ocurre en otros sitios y cómo les va.
De todas maneras, concluyo, el principal problema de La Covatilla no es la falta de nieve (ahí tenéis la Sierra a principios de mayo) sino la incompetencia de sus gestores municipales. Ellos son el principal peligro.
Alberto Segade Illán
Céntrate en lo mollar, Alberto. No has contado nada que no lo haya resumido yo en mi texto o que no lo pudiera constatar cualquier lector en el enlace que puse al final del mismo. ¿Así que te parece poco la diferencia de latitud, nada menos que 600 km al norte de La Covatilla, la estación más meridional de Europa después de Sierra Nevada?, ¿y además te parece cojonudo convertir un enclave alpino valioso desde el punto de vista ambiental y paisajístico en un puñetero parque temático de la estupidez humana, con hordas de turistas haciendo el canelo en bicis sobre remontes, botando en los hinchables o haciendo el ridículo con gafas de realidad virtual, entre otras cosas "modelnas" que hay que ponerlas en inglés para que parezcan más fashion?, ¿y todo esto "desestacionalizando", palabro de gestor chusco con el que se pretende huir hacia adelante hasta cargarse no ya un enclave y por el limitado tiempo invernal, sino toda la sierra, en todas partes y todo el tiempo?, ¿y a esa solución de mierda la llamas "sostenible"? Con un par, Alberto. Pero se te olvida lo más importante, lo mollar, como antes dije: ese futuro SIN NIEVE que ya sienten en el cogote los de Hautacam no es que esté por llegar, es que ya ha llegado, y bien lo saben los malos gestores de La Covatilla tras sucesivas temporadas en blanco, pero no blanco de nieve, sino de mocos colganderos, los que nos vamos a comer si seguimos despilfarrando en esa quiebra de montaña en forma de estación de esquí. La gran nevada de este año es puro espejismo que difícilmente se va a repetir, y lo sabes perfectamente, así que no vale como argumento conociendo la tendencia climática de tantos años malos y la certeza de que vendrán peores. La única pregunta posible en este momento crucial es cuántas temporadas de esas hemos de esperar para que conozcamos hasta dónde alcanzan las pérdidas de esa ruina llamada La Covatilla y cuándo nos vamos a decidir a cerrar el garito y liberar la sierra de chatarra, dedicando las millonadas destinadas a reindustrialización a lo que tal palabra significa. A esa pregunta siguen sin responder los gestores de tres al cuarto que nos ha tocado soportar: ¿"Quousque tandem abutere patientia nostra", Alberto? José Muñoz Domínguez
Buenos días, Pepe: Me apelas para que me centre en lo esencial y que sea más concreto enfocando el asunto.
Pues mira, al margen de nuestra discrepancia insalvable sobre la legitimidad de poder practicar el deporte del esquí u otras actividades recreativas en nuestra Sierra (que reproduciría todos los argumentos que ambos hemos enfrentado en anteriores ocasiones y son de sobra conocidos) yo creo que `lo mollar´ de este tema, no es que en la Sierra vaya a dejar de nevar algún día y de tu opinión de dónde nieva más y mejor (asómate a la ventana y mira como está ahora) sino la insatisfacción general que provoca su situación ante la práctica totalidad de la ciudadanía y la incertidumbre ante su futuro
Resulta que nadie está contento. En un extremo, los que abogáis por el cierre y desmantelamiento de La Covatilla y abomináis de su mera existencia. En el otro, quienes apostamos por su desarrollo y buena gestión de manera sostenible en el marco legal y jurídico adecuado, que reprobamos la incapacidad de sus gestores públicos. Entre ambos, el resto, afectado en mayor o menor medida en sus expectativas de negocio, o disfrute de ocio, por el errático funcionamiento de la estación y que, de diferentes maneras, manifiesta su descontento. También están los que se quejan de que nos cuesta mucho dinero. Llevamos décadas discutiendo y ni se avanza en el desmantelamiento, ni se cumplen las expectativas.
Me he dado cuenta de que esta situación se reproduce, de manera muy similar, en otros asuntos que consideramos de relevante importancia para nuestra ciudad. Años y años discutiendo desde posiciones enfrentadas que se van enquistando hasta hacer imposible cualquier acuerdo. La Covatilla, como tantas otras cosas en Béjar, está pendiente de decisiones que deberían haberse tomado hace mucho tiempo, pero que continúan pendientes de un debate interminable.
La sensación de que nos comportamos como pollos sin cabeza que van dando tumbos, cada uno por su lado, sin que sea posible compartir una dirección común, constituye, desde mi punto de vista, la dificultad esencial para que Béjar progrese y salga de la espiral de decadencia en la que se ve inmersa hace décadas.
Esto no solo ocurre en nuestra ciudad. Quede sentado de antemano que no pretendo señalar que la culpa es nuestra y repetir el aforismo de que “la ciudadanía de Béjar tiene lo que se merece”. No. Que discutamos mucho no es negativo, todo lo contrario. Peor sería que nadie se preocupara por nada. El problema está en que aquí, las personas que nos representan y tienen la responsabilidad de administrar el patrimonio de todos, son incapaces de reconducir de manera constructiva las controversias y, en vez de trabajar para encontrar un rumbo común, suelen azuzar las discusiones desde su posición partidista en la búsqueda de réditos electorales.
Tenemos por delante otros dos años de legislatura y mucho me temo que todo va a seguir igual, o peor. Seguiremos discutiendo acaloradamente sobre La Covatilla y todo lo demás. Presentaremos propuestas y organizaremos debates, pero su destino será siempre un saco roto. La ciudad no falla, el obstáculo insalvable es la incapacidad de sus gobernantes.
Alberto Segade Illán
Antes que nada, tengo que corregir el final de mi comentario anterior, pues el latinajo con el que parafraseaba a Cicerón en sus conocidas Catilinarias no se refería a ti, sino a nuestros munícipes, pero mantuve tu nombre en vocativo y eso podría generar confusión (de hecho, te das por aludido y no era esa mi intención). Así pues, lo correcto sería algo así: ¿"Quousque tandem, magistratus, abutentur patientia nostra"? (¿hasta cuándo, magistrados –municipales–, abusaréis de nuestra paciencia?). Aclarada esta cuestión, y puesto que respondes por alusiones no pretendidas, entro al trapo como otras veces y comento: cada mañana me doy el gusto de asomarme al balcón y gozar de esa sierra nevadísima de esta temporada, consciente de que será un espectáculo efímero que no se va a repetir en años venideros; no faltará alguna nevada excepcional como la de este año, pero me temo que no será la tendencia, todo lo contrario. Y no es que yo sea adivino, basta con observar la serie histórica y los datos de los últimos años: cada vez nieva menos, lo hace más tarde (aproximándose a la cálida primavera) y hace menos frío. También podemos apelar a la propia experiencia: hace años que no necesito ponerme ropa de abrigo en invierno y, de hecho, este último lo he pasado en camisa, "a pelo", incluso en la calle. Esa es la cuestión mollar, esencial, en la explotación de una estación de esquí como La Covatilla, pero ojo: me refiero a la que estrictamente se autorizó en su día, no a los cuentos de la lechera para esa peligrosa desestacionalización del chiringuito, jodiendo la sierra también en primavera, verano y otoño. Todo lo demás son cuestiones contingentes, por importantes que sean. La ineptitud de nuestros munícipes de ahora alcanza cotas inimaginables, eso es muy cierto en este asunto y en casi todos los demás, pero tiene fácil remedio: cambiarlos por otros mejores cuando toque. Y en cuanto a las expectativas económicas de un sector de la población, la buena noticia es que Béjar tiene atractivos culturales y paisajísticos suficientes como para atraer visitantes durante todo el año si se actúa con cabeza (a ver si desterramos de una puñetera vez la mentalidad desarrollista de los años sesenta-setenta y nos ponemos en la senda del respeto y la sostenibilidad). Sea como sea, la degradación del medio natural no es una opción: estamos obligados a conservar ese Patrimonio para las siguientes generaciones, y eso supone, entre otras cosas, cerrar La Covatilla y borrar toda huella de que allí se puso alguna vez semejante mojón chatarrero. José Muñoz Domínguez
A ver si nos entendemos.
Mollar:
1. tierno, blando y fácil de partir.
2. que da mucha utilidad sin carga considerable.
3. que se deja engañar o persuadir con facilidad.
Señor Domínguez: agradecería nos aclare usted a qué acepción de la RAE se refiere cuando le dice al señor Alberto que se centre en lo mollar. Muchas gracias y un saludo.
¿Problemas de comprensión lectora? No sé si es usted de los que no entienden lo que leen, ni siquiera ayudado por el contexto, o se hace el lerdo para poner aquí la gracieta. Yo diría que es lo segundo, pues hasta el más tonto sabe que "molla" es la parte blanda del pan (en el sentido de la primera acepción de la RAE), o sea, la miga, generalmente considerada como lo más importante de ese alimento, y de ahí que, en sentido figurado, la RAE incluya su segunda acepción. Decir "Céntrate en lo mollar" obviamente significa "Céntrate en la miga" o "Céntrate en lo importante", pero eso ya lo sabía usted antes de salir con su ocurrencia: por favor, no nos haga perder el tiempo. Y yo también le agradecería una cosa: mi primer apellido es Muñoz y debería dirigirse a mí de esa forma, como ya he insistido en otras ocasiones. Graciaaas. José Muñoz Domínguez
Que vergüenza me da Béjar y sus intelectualoides. Esto parece domingez.biz, segade.biz, covatilla.biz, el bosque.biz. etc etc. Y los contrarios.biz
Sin números, sin cifras, sin nada, puro ego. Sin argumentario de política social, sin nada.
Pijos de los años sesenta, setenta ajenos a todo, privilegiados, con la ideología por delante. Que paguen los de siempre.
Podemos hablar de problemas de los bejaranos, son muchos....
Hasta nunca pijos
Este medio se creó como "Semanario de pensamiento y reflexión sobre Béjar", y esa es la motivación de muchos de los que intervenimos mediante artículos de divulgación y opinión o mediante comentarios que, por la naturaleza diversa de quienes leen y opinan, tienden a crear controversia. No veo dónde está el problema. Pero no es cierto que no se aporten argumentos ni datos, ni tampoco lo es que se dejen a un lado los problemas de los bejaranos, que están presentes de un modo u otro. Si usted dispone de más y mejores datos y le mueve un propósito social de más quilates, lo suyo sería que hiciera el esfuerzo de aportarlos en vez de ver los toros desde la barrera, tratando despectivamente a quienes al menos intentamos pensar y reflexionar sobre las cuestiones que nos parecen relevantes de nuestra ciudad. El primer paso en la solución de los problemas de los bejaranos es enunciarlos, diagnosticarlos con precisión desde una perspectiva crítica, no basta con hablar a bulto como hacemos en los bares. Si usted se queja de que no se hace aquí lo suficiente o de que erramos el tiro por tratar cuestiones que no le parecen relevantes, aporte lo que pueda para reconducir el debate y seguramente saldremos todos ganando: los pijos, los intelectualoides, los ególatras, los privilegiados, los ideologizados y hasta los bejaranos de verdad como usted. José Muñoz Domínguez
Por su puesto, quiero hablar del paro y posibles soluciones, los bejaranos se van en unas condiciones lamentables, nada que ver con el Jerte, las Hurdes, o cualquier territorio de alrededor, normalmente más puteados de lo normal en Spain. También de dependencia, de bejaranos y bejaranos que en los últimos años de su vida se ven obligados a irse a residencias de Baños,de Ledrada,de Arapiles, Guijuelo, de discapacidad y cómo se trata en Béja.
De temas pijos no, hasta luego Sr Domínguez y todos los pijos de izquierdas y de derechas. Sois divinos escribiendo, en contenido no tanto. Y no soy el que siempre le contesta a sus comentarios.
Me dan igual las nomenclaturas, y los protocolos, usted parece un cura más,
prefiero a Francisco que en paz descanse.
Ya tiene gracieta y argumentos en contra, bla, bla, bla, bla. Muy bien escrito y bla, bla, bla. No sé la dan a nadie... Bla, bla, bla
El típico cuñao que va de distante y ni izquierdas ni derechas! Bla bla bla...
Si ya te lo dice él mismo... ni de izquierdas, ni de derechas... de extremo centro como Francisco...Franco
Se contradice usted mismo: quiere hablar del paro y de posibles soluciones, pero después rechaza hacerlo y esparce su desprecio por los demás. Me parece incoherente, qué quiere que le diga. Aunque le parezca extraño, quienes hablamos aquí de El Bosque y del Patrimonio Histórico y Natural, también estamos aportando reflexiones y propuestas de solución frente al paro en Béjar. Y se equivoca conmigo en lo de pijo de izquierdas. Allá usted con sus prejuicios. Aquí tendrá siempre un espacio para que no se deje de hablar de los problemas de nuestra ciudad y de las posibles soluciones. José Muñoz Domínguez
Tan difícil es aceptar que el cambio climático va a modificar nuestras costumbres y por ende los modelos de negocio?, contra el clima no se puede luchar, la capacidad del ser humano para evolucionar tendrá que verse reflejada en el cambio de aprovechamiento de las instalaciones o el cierre y desmantelamiento de las mismas, no hay más.
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