Bajo licencia de Creative Commons.
La resaca del lanzamiento del iPhone
iPhonePor Salvador Pérez Crespo, Ignacio Berberana y Adriana Ruiz. BSI de Telefónica
El «iPhone» ha sido y es uno de los fenómenos de la temporada. Descubra en este interesante artículo todas las claves de este sorprendente terminal.
Hablamos de la “resaca del éxito”, que es el ejemplo que utiliza la RAE cuando define el término resaca como “efecto o serie de consecuencias que produce algún acontecimiento o situación”. Resaca, que a diferencia de las que ocasiona el alcohol, se viene extendiendo ya durante varios meses en una secuencia de acontecimiento que promete no tener un fin inmediato.
La maniobra del lanzamiento
El lanzamiento del iPhone por parte de Apple ha de considerarse [1] como uno de los ejercicios más deslumbrantes de marketing de tecnología orquestado en los últimos años. El proverbial secretismo informativo de Apple ha permitido un flujo continuo y controlado de la información desde que el producto fue anunciado en enero de 2007, con un control exquisito de los tempos y una apariencia de que casi nada se apartaba del guión establecido.
El acto de presentación del iPhone en la keynote del Macworld 2007, con intervenciones de los mismísimos Eric Schmidt (CEO de Google) Jerry Yang (cofundador de Yahoo) y Stan Sigman (CEO de la entonces Cingular), es un ejemplo de capacidad de emoción puesta a disposición de la máquina de ventas de Apple. Jobs es un experto en este tipo de actos y recurrió a su versión más personal y cercana para la ocasión.
Pasado el impacto inicial, los meses posteriores fueron testigos de una secuencia de informaciones poco relevantes pero con la suficiente controversia como para seguir mantenido la tensión. Como cuando se difundió la noticia de que la próxima versión del sistema operativo para los ordenadores Mac se iba a retrasar porque parte de los programadores estaban dedicados a completar el sistema operativo del iPhone.
El segundo momento de relevancia se produjo con la keynote de Jobs en la WWDC, el congreso para desarrolladores de Apple, el 11 de junio de 2007. Tras meses de incertidumbre sobre si el teléfono iba a permitir utilizar aplicaciones de terceros, Apple desvela su estrategia basada en permitir esta posibilidad pero, y aquí esta la novedad, no a través de un API de programación como se esperaría sino a través del navegador web Safari incluido con el software del iPhone. La estrategia se completaba con la presentación de la versión beta del navegador para el sistema operativo Windows.
Para ser estrictos, hay que decir que la posibilidad de que el iPhone pudiera incluir aplicaciones de terceros ya se conocía. Semanas antes Jobs lo había desvelado en una entrevista conjunta que habían concedido a Walt Mossberg, él y Bill Gates, en el D5. Lo que resulta chocante es que el anuncio del WWDC se produjera muy pocos días antes de la puesta a la venta del iPhone, con muy poco tiempo para que los desarrolladores hicieran su trabajo antes de que el teléfono saliera al mercado. ¿Tal vez un acto de improvisación / decisión de última hora en el plan?.
Tras la keynote en la WWDC, Apple fue progresivamente actualizando la página web del iPhone con nuevos videos mostrando el funcionamiento del teléfono. Al principio eran un conjunto de pequeñas mini guías que se convirtieron en un video de más de 20 minutos que explicaba todas las características del nuevo aparato. Y ello mezclado con informaciones puntuales como el nombre de la aplicación número 12 que formaría parte del menú principal: la posibilidad de ver videos de YouTube.
El objetivo era crear un grado de expectación tal que permitiera un éxito en el lanzamiento comparable a lo que en su momento fue el iPod, con oleadas de compradores acudiendo a sus Apple Stores. Vaya si lo han conseguido. Las cifras finales de las ventas en el fin de semana largo del lanzamiento (viernes, sábado y domingo) alcanzaron los 700.000 iPhones. Para AT&T supone destrozar el record de ventas que tuvo con el Motorola RAZR cuando vendió una cantidad inferior en un mes. El stock de las tiendas de Apple se redujo a la mitad en menos de una semana después del inicio de las ventas el viernes 29 de junio a las 6 de la tarde. De hecho los compradores vaciaron las tiendas de Apple y AT&T en 10 estados, con 95 de 164 tiendas sin existencias el lunes por la noche. Dos meses y medio después, en concreto 74 días, Apple anunciaba la simbolica cifra de un millón de iPhone vendidos.
Las tripas del iPhone
Gracias a que hay personas dispuestas a destripar su iPhone a pesar del esfuerzo (no solo económico, un analista de Semiconductor Insight tuvo que hacer doce horas de cola) que les ha costado conseguirlo, hoy ya sabemos de forma relativamente fiable de qué está compuesto el móvil de moda. Y es que Apple tiene por costumbre poner su marca en algunos componentes fabricados por terceros, lo que dificulta su identificación. Aún así, poco se escapa ya a las empresas especializadas en ‘autopsias digitales' como Portelligent o Semiconductor Insight.
De la lista de materiales se deduce que uno de los ganadores entre los suministradores de Apple es Samsung, que ha proporcionado el procesador de aplicaciones, posiblemente un S3C6400 a 627 MHz, y la memoria flash NAND (la misma que utiliza el iPod Nano). Un 30% de los costes de los componentes del iPhone irán a parar a la multinacional coreana. Otros dos nombres que destacan son los de dos empresas alemanas: Infineon, que proporciona el transceptor y el procesador en banda base para las comunicaciones móviles, y Balda, que suministra la pantalla táctil (de cristal, en vez de plástico, una tecnología que adquirió de la empresa china TPK). Otros suministradores incluyen a Skyworks (el amplificador de potencia, el mismo modelo que emplean los móviles RAZR de Motorola), Micron (la cámara digital), Broadcom (control de la pantalla), Intel (memoria flash NOR y SDRAM), Cambridge Silicon Radio (conector Bluetooth, el mismo que utilizan varias Blackberrys, por ejemplo) y Marvell (conector Wi-Fi). El suministrador del codificador de audio es Wolfson, la misma empresa escocesa que Apple ha elegido para el iPod. STMicroelectronics, Broadcom, Texas Instruments, NXP y Linear Technology proporcionan otros componentes. En total, iSuppli estima el coste de los materiales en torno a los 265 dólares.
Teníamos la duda de si el iPhone había incorporado algún elemento innovador para conseguir prolongar la vida de la batería hasta las ocho horas de conversación que aseguraba Steve Jobs. La respuesta es sí y no. Sí que hay algún elemento novedoso en el diseño de la antena, de gran tamaño y situada en la base del terminal y cubierta por una carcasa de plástico negra. También incorpora tres chips encargados de gestionar el consumo de potencia (Philips, Texas Instruments y Linear Technologies son los suministradores). Pero, por otro lado, las primeras pruebas efectuadas indican que l a vida de la batería es algo menor a lo indicado, entre cinco y seis horas, similar a la de otros dispositivos. Otros móviles, como el Treo 8800, superan ampliamente esta marca en algunas pruebas realizadas.
Hay varias conclusiones que pueden extraerse de este análisis de sus componentes:
• El iPhone, igual que otros dispositivos (como la consola Wii de Nintendo), no es, desde el punto de vista del hardware, lo que podría calificarse de revolucionario (al contrario de lo que ocurre, por ejemplo, con la consola PS3). Todos sus componentes son estándar y muchos se utilizan en otros teléfonos móviles o en el iPod. En algunos casos, como el de la cámara digital, se trata de componentes de menores prestaciones que los que incorporan móviles de un coste similar.
• El iPhone no podría haberse producido hace unos años. No porque los distintos componentes necesarios no estuvieran disponibles, sino porque el grado de integración conseguido no habría sido posible. El trabajo de ingeniería (llamémosla) ‘artesanal' que estaba presente en el primer RAZR de Motorola (o en los primeros terminales 3G) no se ve por ninguna parte en el iPhone. En este sentido, Apple ha conseguido lanzar un producto innovador en un segmento en el que el grado de modularización era tal que muchos consideraban que solo eran posibles mejoras incrementales.
• Los márgenes del iPhone quizás no sean tan elevados como los del iPod, pero superan holgadamente el 50% en el modelo de 8 GB (con un coste de materiales de 265 dólares según iSuppli, 220 según Portelligent). A estos hay que descontar royalties, costes de ensamblaje, etc. Pero, en definitiva, un buen negocio para Apple.
Dos consideraciones finales. Lo que ha hecho Apple es algo que ningún otro fabricante se ha permitido hacer hasta ahora: emplear dos (o más) años y un equipo enorme (tanto en número de personas como en talento) para diseñar un único modelo de móvil. Nokia, Samsung o Motorola intentan, por el contrario, lanzar el mayor número de terminales posible, tratando de adaptarse a distintos segmentos de mercado y tipos de utilización. Está por ver cómo reaccionan a este nuevo tipo de competencia.
La segunda consideración es que, indiscutiblemente, si algo diferencia el iPhone de sus competidores es el software. Con similar capacidad de procesado, el iPhone parece ser capaz de hacer más cosas, y más sofisticadas, que sus rivales. Y buena parte de la culpa de que esto sea así puede residir en una decisión que ha sido muy criticada: basar el sistema operativo Mac OS X en el microkernel Mach (en vez de hacerlo en un kernel monolítico integrado, como Linux). Aunque el uso de microkernel implica una merma de la velocidad (las aplicaciones corren entre un 10 y un 50% más despacio sobre el mismo procesador, según los expertos), facilita su escalabilidad. A Apple le debe haber resultado mucho más sencillo portar algunas de las aplicaciones que utiliza el iPhone (como el navegador Safari o el correo electrónico) a un procesador ARM que lo que les está resultando a otros fabricantes hacer lo mismo con Linux o Windows Mobile.
Por supuesto, ya es posible encontrar en YouTube algún vídeo de cómo se destripa un iPhone: http://www.youtube.com/watch?v=mPhciMud0MM.
Las primeras experiencias
Como no podía ser de otra manera, los principales comentaristas tecnológicos estadounidenses recibieron su correspondiente iPhone y se afanaron, todos ellos, por dar con prontitud cumplido testimonio a los ávidos lectores. Y como estamos en la Web 2.0 y eso de mezclar y remezclar información está bien visto, como si viviéramos un segundo renacimiento cultural, también hay quien nos facilita la labor (como se ve en la figura adjunta) y nos recopila convenientemente clasificados las distintas opiniones sobre las características principales del aparato.
Deberíamos abstraernos de los comentarios acerca de la red. Al fin y al cabo son responsabilidad de AT&T y mejorarán con toda seguridad cuando el teléfono se venda para otras redes. Hecha esta salvedad, la opinión generalizada es muy positiva en todos los aspectos analizados incluidos aquellos sobre los que existían mas dudas en los análisis previos. Sobre todo gusta el interfaz de usuario, revolucionario por su simplicidad aunque para algunas tareas simples como hacer llamadas requiera un número relativamente alto de pasos.
Respecto a la tan traída duración de las baterías, la opinión generalizada es que se acerca a las 8 horas que, unos pocos días antes del lanzamiento, filtró Apple a los medios. Eso no quita para que voces críticas como WirelessInfo denuncien que en sus pruebas apenas si alcanzan la mitad de lo anunciado.
La otra gran duda era el teclado táctil, principalmente si iba a ser capaz de convencer a los usuarios acostumbrados a los tradicionales botones. Aquí la opinión no es unánime: a algunos les gusta y a otros no. En cualquier caso no se han oído hasta el momento voces radicalmente en contra. Ni predicciones catastrofistas de que su falta de precisión fuera a ser la causa de la perdición del iPhone una vez que el gran público, y no los entusiastas de los primeros días, valoraran la posibilidad de adquirir una unidad.
Entre los aspectos mejorables, un puñado que incluyen la falta de soporte para Bluetooh A2DP stereo, el que no exista marcación por voz, la ausencia de soporte para MMS, que las baterías solo puedan reemplazarse por el servicio técnico de Apple, que las canciones no puedan usarse como tonos de llamada, que no se puedan descargar tonos de llamada, que no se puedan bajar canciones de iTunes store directamente, que no se pueda grabar vídeo y que el navegador web safari no incluya soporte de Flash.
El usuario corporativo
También en los días posteriores al lanzamiento se ha resuelto una incertidumbre que venía coleando sobre todo tras sendos artículos en el blog Business 2.0, The Coming Battle: Apple's iPhone vs. Corporate IT Departments y en el Wall Street Journal Companies Hang Up on Apple's iPhone, referentes al usuario corporativo. Para los departamentos de TI de las grandes empresas el uso de los iPhone entre los usuarios de sus empresas supone un trabajo adicional dada la superior complejidad técnica del software que utiliza. No olvidemos que utiliza una versión reducida de OSX, el mismo sistema operativo que utilizan los ordenadores personales Mac. Y el navegador es una versión reducida de Safari, el navegador que Apple incluye de serie con sus Macs.
La polémica la zanja el propio Jobs el día siguiente a la presentación, cuando en una de las entrevistas que concede, responde a una pregunta sobre el correo electrónico corporativo en los siguientes términos: You'll be hearing more about this in the coming weeks. We have some pilots going with companies with names you'll recognize. This won't be a big issue.
La competencia dentro de casa
En el momento de su salida al mercado, el iPhone era el iPod más avanzado que existe. Incluía características fuertemente demandadas por los usuarios como el aumento del tamaño de las pantalla y la consiguiente utilización de un interfaz táctil que eliminara la necesidad de los elementos de control que “ocupaban espacio” en el aparato. De hecho, se sospecha que muchos de los primeros compradores de iPhone estaban muy poco interesados en su uso como teléfono.
Era de esperar que el avanzado interfaz de control del iPhone se extendiera, antes o después, a otros modelos de la gama de reproductores iPod, de la misma manera que sucedido con las sucesivas mejoras del interfaz “táctil”. El primer modelo con estas características se anuncia en setiembre de 2007 con el nombre de iPod Touch. En esencia ambos dispositivos son muy similares por no decir casi idénticos salvo por las obvias diferencias de que uno es un teléfono y el otro no. Hasta ese momento se alzaban las voces de quienes decían que Apple tardaría en fabricar un iPod que pudiera restarle ventas al iPhone. No en vano la diferencia de precios entre el iPhone (en el momento de su lanzamiento) y la gama de iPod era considerable.
Por este motivo, Apple se ha visto obligado a reducir el precio del iPhone para así crear una gama de precios uniforme en sus productos. Un viejo truco de marketing para encaminar al comprador hacia productos de gama más alta donde la ganancia del fabricante es mayor. El problema le ha venido porque esta rebaja ha sido de tal calibre que ha ocasionado el consiguiente enfado de los primeros compradores que se sintieron estafados. Estaban dispuestos a entender que pagaran un sobreprecio por ser “early adopters”, pero no un precio tan grande. La respuesta de Apple, rápida, ha sido la de devolver 100$ del precio que inicialmente pagaron.
El “walled garden” del iPhone
Desde el punto de vista de la innovación los sistemas integrados se justifican cuando el grado de madurez de la tecnología es bajo y requieren tener que controlar el producto en su totalidad. Y parece forzado que si Apple quería hacer algo realmente revolucionario tenía que tener control total del producto para conseguir que un teléfono móvil, a estas alturas, pudiera convertirse en algo realmente diferente. Lo cual no quita para que sus usuarios, o al menos una parte de ellos, no se sientan completamente satisfechos por el “walled garden” que se crea.
Por un lado están los desarrolladores, que hubieran preferido que sus aplicaciones se pudieran pelear codo con codo con las que vienen preinstaladas en el iPhone. No gusta el tener que limitarse a desarrollar aplicaciones que se ejecutan a través del navegador web Safari, aún cuando la funcionalidad pueda llegar a ser tan buena como la de una aplicación nativa. Sin embargo, un giro en la política de Apple respecto a este punto podría permitir el desarrollo de aplicaciones nativas aún cuando el fabricante no proporcionaría soporte a las mismas; se limitaría a no impedir que estas pudieran existir en una batalla de cracks y contramedidas en la que Apple no parece querer entrar.
Por otro lado están los usuarios, que no quieren sentirse obligados a tener que cambiar de operador de telefonía móvil para poder disponer del iPhone. Desde su lanzamiento los rumores sobre técnicas para hacer que el teléfono pueda ser liberado son constantes y en la actualidad varias parecen haberlo conseguido. Los primeros intentos estaban orientados a lograron evitar la activación que es necesaria para poder utilizar el iPhone. El siguiente paso estaba encaminado a poder usar otras tarjetas SIM. En la actualidad, al activar el iPhone el aparato queda asociado a la tarjeta SIM que viene provista y no se aceptan ni siquiera otras de la misma empresa.
La resaca continuará
Continuará porque el iPhone va a llegar a Europa. Y como la estrategia no parece ser la de los teléfonos móviles que hasta ahora conocemos sino que se buscarán alianzas de exclusividad en cada país. Tenemos resaca para rato.
Autores: Salvador Pérez, Ignacio Berberana (Telefónica I+D) y Adriana Ruiz (TCorp)
- vicepresidenta Sara Aagesen presenta el Observatorio GOTA que integra toda la información hidrológica y meteorológica del país
- Arranca la inscripción de municipios de la tercera edición de Ineco RuralTIC
- Los 7 puestos digitales más demandados en España para 2021
- La fibra óptica y la red de telecomunicaciones se alzan como piezas "clave" en la crisis del coronavirus
- Los operadores de telefonía piden un uso racional de internet para no colapsar las redes
- Seguro que en su cabeza
hace 1 día 5 horas - ... y, oh, milagro!!! Un
hace 1 día 11 horas - Mientras no haya una
hace 2 días 3 horas - Segun tu estupido comentario
hace 2 días 12 horas - En Béjar todo quisqui sabe
hace 3 días 11 horas - Que sí, que la valoración
hace 4 días 23 mins - El arte no se rige por unas
hace 4 días 3 horas - El arte no sólo se puede
hace 5 días 11 horas - Pues a mi me gusta. Cuando
hace 5 días 13 horas - Yo creo que la
hace 1 semana 4 mins




Enviar un comentario nuevo