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Mi nombre es Luka. Su nombre era Lucca
Cuando teníamos sangre en las venas y algo de conciencia, aquella canción de Suzanne Vega de 1987 llegó a conmovernos y hasta nos hizo pensar. Eran los ochenta y el mundo ya iba bien jodido con los primeros regímenes neocon (ya saben, aquel mal actor engominado y su dama de hierro, cada cual en una orilla del Atlántico, dispuestos a ciscarse en los derechos sociales conquistados), pero estábamos seguros de poder darle la vuelta a tanta estupidez.
En aquellos tiempos, como en los de ahora, su nombre era Luka. O Lucca. O Lucas. No importa.
My name is Luka
I live on the second floor
I live upstairs from you...
En la canción, Luka era nuestro vecino de arriba y nos advertía del maltrato que se ocultaba tras la puerta de su apartamento. Mejor no indagar sobre los ruidos de la noche, no interesarse por incidentes ni peleas. Mejor no preguntar qué ocurría: de todos modos, no era asunto nuestro. Sólo te golpean hasta que lloras, decía. Después ya no discutes ni te preguntas por qué. A Luka le gustaría estar solo, sin nada roto, sin tener que dar explicaciones al vecino de abajo.
Suzanne Vega puso en Luka su propia experiencia familiar, las palizas de su padrastro cuando niña, así que felizmente pudo sobrevivir. Hoy tiene 66 años y reside en Santa Mónica.
Lucca, de tan solo cuatro años, no tuvo tanta suerte. Murió en Garrucha, Almería, el pasado 3 de diciembre de 2025. Su pequeño cadáver se encontró en la costa entre Garrucha y Mojácar y presentaba signos de maltrato habitual. Su madre y el novio de ella fueron detenidos, acusados de asesinato por violencia contra el menor. Hoy, el telediario nos da la noticia de que al menos no hubo agresión sexual.
Su nombre era Lucca, vecino nuestro. No pudo advertirnos sobre lo que ocurría entre las cuatro paredes de su casa, sobre los ruidos de la noche o el día: ¿cesaban las palizas con el llanto? Seguro que habría querido mejor vida. Morir quizá pasados los 66 en Santa Mónica, o en Garrucha. Sin nada roto.
Su nombre era Lucca. Pero mejor no preguntar. Al fin y al cabo, no era asunto nuestro.
José Muñoz Domínguez
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Qué relato tan lindo. Desde hace algún tiempo extrañabamos su presencia en nuestras conciencias, y nada mejor que la Navidad para volver a ver en usted ese ánimo tan positivista, tan conciliador y tan apolítico que le caracteriza y que tanto bien nos hace. Es muy cabal y muy oportuno responsabilizar de un crimen en Almería o en Santa Mónica a un actor engominado o una dama de hierro (que ya no están), por supuesto. Si usted instruye, condena y dicta sentencia no hay más que hablar: lo dijo la Blasa to' dios pa' casa.
A usted le enseñaron a juntar letras, pero se ve que le dio el sarampión el día que su profe explicaba lo de interpretar textos y le quedó esa laguna para siempre. Hay que ser analfabeto funcional o tener muy mala baba para entender que yo esté culpando de un crimen concreto a dos seres que (afortunadamente) ya no están entre nosotros, y que ciertamente causaron grandes daños a la Humanidad doliente. Usted no ha entendido una mierda de mi texto, pero tiene que salir aquí con sus puyitas anónimas para demostrar no se sabe qué.
Las alusiones al engominado y a la dama de hierro, aparte de un desahogo personal contra esa clases de tipejos y tipejas neoliberales, simplemente las utilizo para dar contexto al lector, sin más, aunque por contraste con la época tan chunga que nos ha tocado vivir frente a aquellos años ochenta, "Cuando todavía teníamos sangre en las venas y algo de conciencia" ante crímenes como el de Lucca. Pero usted ve lo que no está escrito, junta unas cuantas letras para contarlo y acaba haciendo el ridículo como de costumbre. Pues si lo que le va es eso, el ridículo, ofrezca el pack completo y firme sus lucubraciones, y ya nos reímos todos.
José Muñoz Domínguez
Señor o señora que critica lo que ha escrito José Muñoz. Usted no tiene ni idea de nada, usted no se entera ni comprende, ni vale usted para nada, ni merece nada. No dice él todo lo que yo acabo de escribir, pero se deduce claramente ya se lo dice él claramente, como suele hacer con quien no comparte lo que escribe y se lo critica. O le apoya o no se entera, asi de claro. Para este señor hay muchos tontos. Es verdad que no son pocos, pero para él somos tontos todos aquellos que no compartimos sus ideas. En este tema puede que tenga usted que leerlo de nuevo, pero con otros sucede igual. Le ha llevado la contraria, le ha criticado y es porque es usted tonto-a. De modo que absténgase si no quiere que quede clara su deficiencia.
Nadie le impide a usted confrontar sus ideas y opiniones con las mías, o con las de otros, pero eso requiere del pequeño esfuerzo de argumentar. En esta perorata no lo hace, sólo se queja. Exprese con la claridad que pueda por qué le parece a usted que estoy equivocado. No es tan difícil. Si no lo hace, quizá sea por falta de tiempo, porque se la trae al pairo o por pereza mental, no por incapacidad. Lo de incluirse en el reino de los tontos no lo digo yo, lo dice usted, pero desde luego no ayuda a que pensemos lo contrario si ni siquiera se esfuerza en responder con argumentos. Y ya si lo firmara sería la apoteosis mundial.
José Muñoz Domínguez
Pero tu que has leido? El odio no te deja pensar con claridad tus respuestas...anda vuelve a leerlo y hazlo bien que tu puedes
Bonita canción y buena reflexión la que haces sobre un tema tan triste.
Roberto Bueno
El doctorcito Pepe el incomprendido, y sus fieles seguidores que no firman sus comentarios. Vaya rutina tediosa.
Pues no lo lea. Nadie le obliga, ¿verdad? Seguro que encuentra actividades menos tediosas y rutinarias a las que dedicar su tiempo. Pruebe con el macramé, o con el patchwork, o vea tropecientas series de Netflix de un tirón, qué se yo. Le puedo decir lo mismo que Jaime Gil de Biedma: "quien por placer no lea, que no me lea". Lo que no va a ocurrir es que yo me tenga que quedar callado ante insidias anónimas de gente que ni siquiera es capaz de comprender un texto sencillo escrito en castellano estándar.
José Muñoz Domínguez
Tú tampoco firmas tus deposiciones y no decimos nada. La persecución que tiene contra el señor Muñoz llega al punto de criticar un artículo en el que habla del maltrato a la infancia y de la gente con menos recursos. Hay que estar muy mal de la chimenea para criticar esto. Igual deberías de hablar con la familia y pedir para Reyes una visita a algún psicólogo para que te lo mire. En Béjar hay varios muy buenos que seguro le ayudarían en su problema.
Y que conste que en muchas cosas no estoy de acuerdo con el Sr.Muñoz ( Especialmente lo blandito que es con el Aguador), pero no dejo de reconocer que este artículo, a parte de bonito, mete el dedo en la llaga en uno de los problemas de la sociedad.
PD: Espero Sr. Muñoz otro artículo tan bonito como este donde se hable de la pederastia en la Iglesia Católica Española... Al invitado de las 11:21 seguramente se le pondría la cabeza en modo "niña del exorcista"
A los defensores del Señorito Muñoz...
Si mezclar un tema de abusos a menores con "el mundo ya iba bien jodido con los primeros regímenes neocon (ya saben, aquel mal actor engominado y su dama de hierro, cada cual en una orilla del Atlántico, dispuestos a ciscarse en los derechos sociales conquistados", lo consideran normal y bonito.... Pero claro.
para los defensores del Premio Nobel de la Paz Obama y en cambio critican a los que no metieron a USA, o a reino Unido en ningún conflicto, es lógico y normal...
Feliz año y salud
Pero quién está mezclando nada con nada? Vaya manera de retorcer para atacar. Está contextualizando la época de una canción de 1987 (Luka) para después centrarse en hablar de la violencia doméstica, a menores y el abuso infantil. Tal y como hacen todos los días miles de periodistas en artículos de prensa, ensayos, noticias de todos los signos políticos, ideologías y sensibilidades. Vaya asco personal destiláis algunas personas, y no sabéis cómo canalizarlo. Anda, venga, en 2026 lo trabajáis.
A estas alturas de la peli, usted ya sabrá que no necesito que nadie me defienda, aunque es reconfortante ver que no soy el único en reivindicar un pensamiento progresista frente a la carcunda. También debería usted saber que el autor de un texto de opinión escribe exactamente lo que le da la gana, y en este caso, me dio exactamente la gana situar la canción de Suzanne Vega en su contexto social y político, que coincide con el gobierno de dos indecentes, Reagan y Thatcher, origen del neoliberalismo actual, la maldita religión del mercado, la desregulación salvaje a favor del poder empresarial, la reducción de las capacidades del Estado hasta niveles ridículos, las privatizaciones de lo público, el abismo entre ricos y pobres, la desprotección de los vulnerables, los recortes furibundos contra todo gasto social (y que se mueran los pobres y los ancianos), la devastación sobre estructuras sociales y políticas (comunidades, sindicatos), la preferencia del individualismo egoísta frente a la solidaridad colectiva, la escalada brutal del gasto en armamento y otros cuantos pecados mortales imputables al tándem de la iniquidad. En definitiva, fue la primera gran andanada de quienes anteponen sus beneficios económicos y se niegan a un reparto equitativo de la riqueza creada entre todos, la de los depredadores y acaparadores, la del "to pa mi". Después de ellos, vinieron otros aún peores, pero este dúo siniestro plantó la infecta semilla de la desigualdad y el abuso que ahora, con el imbécil de Trump y la frugívora Ayuso, ya crece desbocada. Y se equivoca en eso de que la pareja neoliberal no participó en ninguna guerra: aparte de la contribución de Thatcher en la Guerra del Golfo al final de su mandato, en agosto de 1990, ¿ya no se acuerda de su apoyo armado a los muyahidines en la guerra de Afganistán entre 1979 y 1989, la guerra de las Malvinas contra Argentina en 1982 o la invasión de la isla de Granada en 1983? Sumados los muertos y heridos de esos conflictos al reguero de víctimas de sus políticas antisociales, el resultado es tan catastrófico como si se hubieran embarcado en guerras de mayor calado, con una "pequeña" diferencia: las guerras terminan, pero la jodienda del neoliberalismo salvaje es duradera.
En fin, no será usted quien me impida recordar a este par de canallas en un texto, y menos aun tergiversando lo que, además de un libre desahogo personal, no era más que contexto para el lector. Espero que la próxima vez que asome el morro por aquí haya aprendido a interpretar un texto y a dejar a un lado sus prejuicios.
José Muñoz Domínguez
Vuelve a leerlo,porque no te has enterado de nada y despeja un poquito el odio que tienes y asume que el que firma te dan cien vueltas.
Recién aparezco por aquí y siento una profunda y lastimosa sensación de sociedad polarizada y adoctrinada en un sentido o en el contrario. Y causa tristeza, que no sorpresa, comprobar que alguien a quien se le supone un ápice de espíritu crítico sea capaz de dictaminar qué es un pensamiento progresista (el suyo y de los suyos) y la carcunda (el de los demás). Penoso.
Siempre he sido cautelosa y me he cuidado mucho de no ser sometida por ninguna ideología política de ningún tipo, siempre he tenido presente que aquí hay cabida para todos, que todos somos necesarios e importantes, y mi único anhelo vital es la convivencia pacífica...y es tan fácil! Pero a tenor de estos polémicos panfletos parece ser que están ustedes condenados a revivir más pronto que tarde aquellos lamentables episodios de la Puerta de Avila durante los inicios de aquella guerra fratricida del 36. Por favor, cuídense mucho de ello.
Le pido que aunque aunque sea recién llegada por aquí no se vaya.
Yo estoy totalmente de acuerdo con su comentario y suscribo todas y cada una de sus palabras.
Espero que siga escribiendo aquí y poder leer sus opiniones.
Pues para llevarnos bien y que no se polarice el asunto, vamos a dar por buena toda la doctrina de la ultraderecha, ya que si no te montan un golpe de estado como el el 36, Creo que aun no habéis entendido al Señor José, porque yo aqui le he leido cosas criticas con los de su cuerda los progresistas, porque no se traga todo, y si hay que criticarlos los critica,pero ayyyy los fachas tragan con todo, que te precarizan la sanidad les parece bien ( un año para que te vea un traumatologo ), que te quieren bajar la pension pues muy bien,que te desmontan la educación pues adelante, vamos a no polarizar y dejar que nos quiten todo lo conseguido....Inmigrantes a tomar viento como los americanos
Uyyy! Cuidadito con los/las que van de equidistantes. Los/las de ni izquierda ni derecha.
Su anhelo vital es la convivencia pacífica? Cómo llega usted a ella?
Polémicos panfletos? Sociedad polarizada y adoctrinada? Vaya novedad.
Recuerde usted que, tras "aquella guerra fratricida" que nos menciona, no hubo sitio para todos. Ni convivencia pacífica. Hubo miedo y silencio de muchos.
Estáis crecidos
Si te parece mejor, nos dejamos amedrentar!
Usted perdone, pero la diferencia entre pensamiento progresista y carca se basa en hechos objetivos, no es una cuestión opinable.
Quizá se entienda mejor con un ejemplo. En el western "El Jinete Pálido", de Clint Eastwood (1985), hay una escena que despeja las dudas acerca de qué es progreso y qué no. El caudillo de turno, Coy LaHood, intenta sobornar al Predicador para que deje de defender los derechos de unos pobres colonos frente a su lucrativo negocio minero, basado, además, en la explotación salvaje del medio natural. LaHood arguye sobre sus logros empresariales en la zona: "Fundé este territorio, creé esta ciudad. Lo que es. Traje empleos e industria. Construí un imperio con mis propias manos. Y nunca le he pedido ayuda a nadie. Esos colonos, reverendo, se interponen en el camino del progreso". El Predicador responde con un interrogante crucial sobre ese progreso: ¿El de ellos o el de usted?
Esa es la diferencia clave: la carcunda, amparada en ideas retrógradas, rancias, casposas, tradicionalistas, defiende el progreso propio y egoísta sin importar el daño a los demás y contra un medio ambiente que no es suyo, sino de todos: todo por la pasta cueste lo que cueste, caiga quien caiga, "to pa mí". Las personas que defienden las ideas progresistas buscan en cambio el beneficio colectivo, la distribución de la riqueza generada entre todos, los avances basados en la ciencia, el estado del bienestar y los derechos. No se me ocurre nada más opuesto.
Pero hagamos un pequeño test: ponga usted en la balanza estas cuestiones y pregúntese hacia qué lado preferiría que cayera:
A.
–Defensa de los derechos y servicios sociales y laborales colectivos costeados entre todos.
–Aspiración legítima a la distribución de la riqueza generada por el conjunto de los trabajadores.
–Defensa de la justicia social basada en la igualdad, la dignidad y la inclusión sin importar contingencias étnicas, de origen, de religión, etc.
–Aspiraciones de mejora y de progreso constante de la realidad social, política y económica a través de la transformación de las viejas estructuras heredadas.
–Defensa de la Democracia como sistema político.
–Pensamiento crítico al servicio de ese progreso social (lo que implica reflexión y denuncia contra quienes impiden su desarrollo).
–Defensa de ideas y movimientos que amplían derechos y contribuyen a la distribución equitativa de la riqueza: el feminismo, la diversidad sexual, el ecologismo, etc.
B.
–Privilegios de clase sostenidos con la contribución económica de los demás, porque eso de pagar impuestos es de pobres o de imbéciles.
–Secuestro y acumulación de la riqueza generada por los trabajadores (recordemos a esos tejedores bejaranos que cobraban en sobres sin que sus empresas cotizaran por su trabajo, recordemos los sueldos miserables, las jornadas interminables, las horas extra obligatorias y no remuneradas, los impedimentos empresariales y políticos para actualizar el SMI, los movimientos contra la reforma laboral, contra los permisos por maternidad-paternidad o por defunción, contra el IMV, etc.).
–Desprecio por las ideas de justicia social y preferencia por ese sucedáneo llamado piadosamente "caridad", así como por la religión católica frente a otras opciones religiosas o frente al ateísmo (ejemplos mayúsculos, esas aberraciones llamadas Abogados Cristianos, El Yunque, Manos Limpias, Hazte Oír, etc.).
–Defensa del progreso propio (como el egoísta LaHood) frente a la condena social y económica de los demás.
–Preferencia por regímenes políticos no democráticos o por el secuestro y la instrumentalización interesada de las instituciones: monarquías absolutas o relativas (como ocurría con el Absolutismo portugués de 1820 o con el Carlismo español, cuando se acuñó el término "carcunda" y su versión abreviada "carca", pero igualmente aplicable a ultramontanos, trabucaires, reaccionarios y fascistas), dictaturas o totalitarismos (como ocurre con la ultraderecha facha y nostálgica que ya lo pudre todo), Democracia a la carta (como ocurre en Spain con la derecha PPeppera, capaz de secuestrar el CGPJ durante largos años y de defender a ultranza el artículo 155 de la Constitución, alusivo al control excepcional del Estado sobre una Comunicad Autónoma, pero con harta desgana –en el mejor de los casos– por hacer lo mismo con los artículos 14, 20, 27, 35, 41-43 y 47, en los que se explicitan los derechos de igualdad y de no discriminación, a la libertad de expresión, creación y pensamiento, a la educación, al desempeño de un trabajo digno, a la protección de la salud a través de la Seguridad Social y al acceso a una vivienda digna y adecuada).
–Pensamiento tradicionalista, basado en ideas y estructuras del pasado: familia tradicional, patriarcado, religión única o prioritaria, ley del más fuerte, judicatura al servicio de los poderosos, clientelismo y caciquismo, etc.
–Ignorancia y negacionismo frente al conocimiento científico y oposición a la diversidad social y cultural de las personas.
Seguro que me dejo muchas cuestiones en cada platillo, pero creo que con esta muestra es más que suficiente. Yo tengo muy claro hacia dónde quisiera que se inclinara la balanza y aportaré lo que esté en mi mano para conseguirlo, ¿y usted?
José Muñoz Domínguez
La opcion A es por la que yo me inclino, porque incluso me va a dejar criticarlos si lo hacen mal, en la B ya sabemos que si discrepas pueden que te metan en la carcel.
Sin ánimo de confrontar (al menos esta vez) con Usted, señor Muñoz, porque debe saber Usted que somos más de uno y más de dos los que le llevamos aquí la contraria y discutimos con Usted desde nuestro anonimato, su escrito me ha gustado, por el compromiso y la sensibilidad que desprende, por los recuerdos de juventud que me trae cuando escuchaba esa canción en la FM de Salamanca en mi habitación de piso compartido de estudiante y, pese a mi rudimetario inglés de por entonces, me conmovía, me hacía pensar en que qué mierda podía llegar a ser la vida...en fin...todo aquello. No se lo tome a mal pero esas alusiones a dos políticos ya desaparecidos y que no son evidentemente de su cuerda, no le añaden nada a su escrito, al revés creo que le restan, que lo lastran de un partidismo innecesario. De verdad, créame, mucho mejor sin esa innecesaria "morcilla ideológica"
Vamos, que a usted y a otros dos, o más de dos, les va aquello de Franco: "Haga como yo y no se meta en política", porque parece que contextualizar las cosas está reñido con la crítica social o con un acercamiento sensible al tema. Sin ánimo de confrontar, me gustaría saber cómo sentaría el escrito si su contexto hubiera sido el de la Cuba castrista y mis alusiones se dirigieran, también en sentido peyorativo, a Fidel y compañía: ¿se habría quejado usted y esos otros dos, o más de dos, o quizá lo habría celebrado?, ¿se habrían incomodado los tibios y los equidistantes? En fin...
Pero vayamos a lo importante, y perdone que trate de explicar lo que se supone que ya quedó expresado. Esas pinceladas políticas que tanto escuecen están relacionadas con la sensibilidad de gran parte de la sociedad española de entonces: un caso de maltrato infantil que desde luego no terminó en muerte llegaba a conmovernos, pero ahora, la muerte violenta de un menor largamente maltratado, un crío de apenas cuatro años, parece que nos deja indiferentes. Además de relacionar un caso con otro a través de la coincidencia del nombre Luka / Lucca, he querido dejar constancia de aquellos años ochenta, cuando comenzaba la mala política en Occidente, pero "todavía teníamos sangre en las venas y algo de conciencia", cuando aspirábamos aún a cambiar el mundo. A usted le parecerá que las alusiones a Reagan y Thatcher sobran; yo opino todo lo contrario.
José Muñoz Domínguez
Alguien que nos pueda explicar porque es mejor la opción B. O que es lo que mas le gusta de la opción B ?
No hay nadie que defienda la opcion B ?? A ver si somos todos progresistas ?
"Las personas que defienden las ideas progresistas buscan el beneficio colectivo, la distribución de la riqueza generada entre todos, el estado del bienestar y los derechos" Tremendo, ahora ve y dile que no...
Este comentario es una defensa de la opción B? Venga que seguro que hay mas nivel para convencernos de la opción B. A ver si el neoliberalismo de los cojones es cosa de ricos y resulta que aquí somos todos currantines.Que alguien nos diga porque es mejor B que A..ALgo con mas valor que este triste comentario
La opción B se acaba de quedar un país por todo el morro, con la excusa del narcotrafico, al mismo tiempo que indulta a un narco juzgado y condenado, Algún defensor de la OPcion B que nos explique, este sarao...???
https://reportarsinmiedo.org/2025/12/03/por-que-trump-indulto-a-un-narco...
Las opciones A y B se podrían resumir en muy pocas palabras:
A. La fuerza de la razón.
B. La razón de la fuerza.
Visto lo ocurrido el pasado martes en Venezuela, nadie está salvo de que gentuza como Trump, Putin, Netanyahu y otros genocidas imperialistas hagan con su fuerza y su falta de escrúpulos lo que les dé la gana en este mundo. En nuestra mano está contrarrestar esa oleada ultrafascista con la fuerza de la razón, del derecho internacional, de la decencia. Y, como todo en esta vida, se puede empezar por barrer la mierda de nuestra propia casa y poner en su sitio al fascismo lerdo y cañí de aquí, que anda tan crecido. Demostremos con la razón, con el día a día y con el voto que esas ideas (y sus representantes) no pueden tener cabida en ninguna institución democrática. Y de paso, también convendría releer a Orwell.
José Muñoz Domínguez
Si, te ha faltado decir que el país que se han quedado por todo el morro lideraba la opción A
La opción A la lideran los países que defienden la legalidad internacional basada en normas, aquello tan civilizado, tan valioso y tan difícil que nació de la Segunda Guerra Mundial y que el imbécil que ocupa la Casa Blanca ha destrozado en pocos meses. El país violentado no lo presidía ni lo preside ningún angelito y sin duda en él se habrán cometido crímenes de Estado, pero se trata de asuntos internos que deben dirimir los venezolanos sin injerencias externas o, peor aún, por medio de la fuerza armada, violentando la soberanía de un Estado y haciendo añicos el derecho internacional. Por cierto: ¿está usted en el sector A o en el B...?
José Muñoz Domínguez
Uy! Que bonito! Falta explicar como se quita un dictador con la opción A.
El Derecho Internacional murió en el 2008 en Giorgia.
Ahora resulta que los crímenes de Estado se trata de asuntos internos, tomo nota de ello.
Pues claro: mientras esos crímenes no se consideren en la categoría de crímenes contra la Humanidad, son asuntos de soberanía nacional de cada Estado: ¿la execrable represión del régimen chavista es equiparable a las matanzas de Netanyahu en Palestina, por ejemplo? Cuestión distinta es que se promuevan acciones diplomáticas internacionales para impedir esos crímenes o para favorecer un régimen democrático, nada que ver con entrar en un país por la fuerza, como elefante en cacharrería, matar a diestro y siniestro y secuestrar al presidente de un país ajeno para juzgarlo en el propio, donde no hay amparo jurisdiccional por mucho que se empeñe el imbécil de La Casa Blanca y los chalados que le rodean. Tome nota también de eso.
José Muñoz Domínguez
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