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Es lo que hay 10: Fuego (también) por los fuegos
El fuego, que, para contemplarlo, es uno de los placeres más enigmáticos y fascinantes, tiene la derivación de convertirse a veces en pesadilla, desgracia y ahora también en conflicto político. Después de haber sucedido y devastado, arruinado a familias y hasta haber acabado con la vida de personas, se puede convertir en algo más, envuelto en determinadas coyunturas y manejado por determinadas personalidades humanas, todo ello para aumentar su importancia como pieza de la Naturaleza, incluyendo en ella la cosa humana con sus miserias.
Contemplar una llama de cerca o a poca distancia resulta algo tan ensimismante que puedes pasar muchos minutos mirándolo y no sacarás ninguna otra conclusión que no sea el haber visto activada tu mente en eso que llamamos placer y que, para el caso del fuego, resulta especialmente fascinante. Pero esto, que es como digo un placer con el que nos ha obsequiado la Naturaleza, se torna de vez en cuando en dolor y entonces tenemos que reconocer que, al parecer, todo está montado en nuestra vida con un lado bueno y otro malo, dependiendo de algunas variables. En el caso del malo y gobernado desde nuestras bajas pasiones, nos certifica la idiosincrasia del ser humano: que somos lo malo y lo bueno, las dos cosas en circunstancias, daría para pedir explicaciones al responsable de todo, si lo hay.
Este verano, el fuego y el fuego por los fuegos lleva camino en ser el protagonista estival. Todos los años hay un tema del verano. Algunos años, como el del beso de Rubiales a Jenny, dio vergüenza social que en aquella actualidad delirante se hablara y se escribiera y se comentara tanto, tanto y tanto de algo que no aguantaba una reflexión crítica y razonada y que, por cierto, ya hemos olvidado, seguramente porque como no daba de sí más allá de lo que en realidad daba, pasada la avalancha mediática y nuestro contagio en ella, la propia mente se nos ha sosegado y ha decidido pasar página dejándolo en su justo lugar. Este año ha sido más seria la actualidad, no admite superficialidades como la del pretérito beso robado. Se ha quemado mucho, ha habido muertos, se han perdido numerosas propiedades particulares de gente que vivía feliz disfrutando de ellas y se han invertido carísimos medios que significan restar recursos para otras necesidades. Los protagonistas de fondo: canallas ya confesos y otros por ahora presuntos canallas, junto con el cambio climático, que lleva camino de ser un comodín para explicar muchas cosas, ¡pero muchas!, unas posiblemente de verdad y otras quién sabe.
Contemplar una llama de cerca o a poca distancia resulta algo tan ensimismante que puedes pasar muchos minutos mirándolo y no sacarás ninguna otra conclusión que no sea el haber visto activada tu mente en eso que llamamos placer y que, para el caso del fuego, resulta especialmente fascinante
Bueno, y después de todo ello, según los contrarios, los políticos competentes en el tema de los fuegos.
Mientras las llamas asolaban por todas partes la España del oeste y noroeste, haciendo que los ciudadanos contuviéramos la respiración porque no se nos quemara lo nuestro, se producía de inmediato el consabido enfrentamiento político que uno espera ya por todo, por lo mucho y por lo poco, incluso por nada, porque parece que se vive (y/o se puede vivir) de hacer eso: de la bronca política diaria. Ya había habido un ensayo similar a propósito de las catástrofes de la Dana de Valencia en el otoño pasado, heredero del Covid y sus flecos, todavía muy comentado este último cuando se cree necesario abrir de nuevo ese melón. Que si tú que si yo, que si tú más que yo, que si tú menos que yo, que si me tenías que haber mandado más medios, que si me los debías pedir tú a mí, que si te los pedí, pero me diste pocos, que si tardaste, que si yo he hecho lo correcto pero tú no, que si estabas de vacaciones, que tienes que dimitir pero yo no… en fin un interminable esfuerzo por justificarse y cargar al adversario (¿enemigo?) político la responsabilidad de lo sucedido. En medio de todo ello, flotando en el aire por todas partes, la frase que parece servir de algún sosiego a la masa como solución posible a estas debacles: “los fuegos se apagan en el invierno”. Que haya una solución posible nos crea esperanza, por si alguien con poder lo puede aplicar y acabar con el grave problema. Lean, por cierto, esta entrevista y la opinión de una persona que debe saber de estas cosas. Como mínimo nos provocará una reflexión para pensar con base en el problema: https://www.lanuevacronica.com/el-bierzo/alfonso-fernandez-manso-tragedi...
El asunto era que con el monte ardiendo, hectáreas y hectáreas calcinadas, muertos y desastre en muchos lugares a la vez, nosotros asistíamos perplejos viéndolo en las noticias y, de postre, el inmediato cruce de acusaciones políticas (me resisto a llamarlo debate) en el que siempre es el otro el que no ha actuado como debe. En ese frente de confrontación, los
El asunto era que con el monte ardiendo, hectáreas y hectáreas calcinadas, muertos y desastre en muchos lugares a la vez, nosotros asistíamos perplejos viéndolo en las noticias y, de postre, el inmediato cruce de acusaciones políticas (me resisto a llamarlo debate) en el que siempre es el otro el que no ha actuado como debe.
contendientes, responsables institucionales del asunto, se afanaban por sumar pruebas, pseudo pruebas o lo que hiciera falta contra el contrario, sin dejar, claro está, de usar las redes sociales para caldear más asunto.
Si en medio de este panorama socialmente tan desalentador, nosotros -usted y yo, ciudadanos corrientes- abandonamos por un momento nuestra propia trinchera en esta guerra de posiciones en la que nos hemos hecho soldados, si la abandonamos y nos ponemos a pensar críticamente, sin otros conocimientos técnicos que los que nos llegan de boca de las acusaciones y de los medios informativos que defienden a cada trinchera, nos daremos cuenta de que uno de los dos frentes tiene que estar mintiendo en lo que dice sobre cada situación, lo cual indica ya un cinismo importante, porque el que miente sabe que lo está haciendo, miente a sabiendas, cosa que es miserable hasta más no poder. Porque, fíjese bien, amable lector, si los dos tienen razón en una parte de las acusaciones al adversario político, entonces es todavía más grave: tendrá que significar que para muchos cometidos y muy importantes, estamos en manos de gente que no tiene capacidad para asumirlo, porque ostentan cargos que les han tocado poco más que en suerte y para los que no disponen de otra herramienta y preparación que es la de su propio sentido común, entendiendo por tal cosa que harán, primero, lo que les digan de más arriba que hay que hacer y luego, lo que se les ocurra a ellos según su grado de inteligencia, que puede ser mucho, bastante, algo o poco, nunca necesariamente proporcional al cargo y a la responsabilidad que ostentan. Si no tienen la debida preparación, ni lo conocen suficientemente, aunque se hubieran esforzado, lo harán de aquella manera y el resultado será el correspondiente, lo adornen como lo adornen. No puede ser de otra manera.
Como consecuencia de todo el revuelo de declaraciones, sus adversarios políticos, convertidos más que nunca ahora en enemigos, tendrán cancha para pedir sus cabezas, con razones o forzándolas, justificando así su trabajo bien remunerado de oposición
Como consecuencia de todo el revuelo de declaraciones, sus adversarios políticos, convertidos más que nunca ahora en enemigos, tendrán cancha para pedir sus cabezas, con razones o forzándolas, justificando así su trabajo bien remunerado de oposición. En el rifirrafe, muchos de nosotros asistiremos a los bombardeos desde la trinchera que ocupemos, utilizando nuestra postura previa como escudo y amparados en las informaciones procedentes de los medios que nos gustan y calientan la cabeza. Cada trinchera tiene en su credo, su propia identidad y no se bajará de ahí fácilmente, porque es más fácil así para cada cual y porque significaría renunciar a esa identidad política que defiende cada vez con más vehemencia. Mientras tanto y aparte, viendo el lamentable espectáculo, el ciudadano crítico, el que le da vueltas al asunto y observa también las opiniones contrarias a la suya con intención de aprender y cambiar de opinión si fuera necesario, se convertirá en escéptico, en pesimista, en desencantado de todo, viendo el panorama de mediocres y cínicos con poder que muestra la realidad. En fin, siempre lo digo: es lo que hay, pero ya está durando esto.
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Con el tema de los incendios salvajes de este verano, veo que haces como Gila y no te mojas: "Alguien ha matao a alguien...", así, a bulto y en genérico, como si no hubiera una clara culpabilidad de la Administración regional en todo ello, incluso con nombres y apellidos. Recordemos la frase que largó Suárez-Quiñones, consejero de Medio Ambiente de Castilla y León, en 2018: "Mantener el operativo de incendios todo el año es absurdo y un despilfarro", y confrontémosla con la opinión de Alfonso Fernández Manso, el experto cuya entrevista aportas mediante enlace: "la prevención no sólo es más barata, sino también más eficaz y sostenible a medio y largo plazo", "en términos técnicos y económicos, invertir en prevención es multiplicar la eficiencia del gasto público". Vaya, vaya. Recordemos también que este tipo era el mismo Suárez-Quiñones que cuatro años después, en 2022, fiel a su lema de 2018, la cagó bien cagada cuando ardieron miles de hectáreas en la Sierra de la Culebra, una catástrofe de suficiente envergadura como para haber aprendido algo para la campaña de 2024-2025, máxime considerando la explosión de herbáceas tras la lluviosa primavera. Este personaje lleva mamando de la teta pública diez años y en los más recientes no ha sido capaz de aprender nada, de prevenir nada, de gestionar nada: irresponsabilidad culpable por dejación y probable delito contra la vida que comparte con su capo, Fernández Mañueco (¿pedirán perdón, dimitirán, se entregarán a las autoridades?).
La entrevista del link no tiene desperdicio, es difícil decir las cosas de forma más clara y fundamentada: ¿harán caso a los científicos o seguiremos en el pensamiento mágico y el negacionismo?
Me ha parecido muy interesante la defensa que Fernández Manso hace de las prácticas históricas en el manejo y conservación de los montes. Por esa vía barruntaba yo la necesidad de estudiar esas prácticas y hace días que voy tomando notas de un texto de gran valor para nuestra comarca, las "Ordenanzas para la conservación del Monte Castañar de la villa de Béjar y para el buen gobierno de ella", sancionadas en 1577, pero basadas en un corpus medieval previo con capítulos renovados en 1562. Quizá en este y otros códigos locales encontremos las claves para conocer y valorar mejor nuestros montes y aprender a gestionarlos, al menos lo bastante como para que todavía los disfruten nuestros nietos.
José Muñoz Domínguez
Este señor está a todas. No hay vez que no lea una noticia de cualquier tema que no aparezca él tirando piedras, acusando a gente o insultando, incluso todas esas cosas juntas. Aunque dice que no insulta... (Al parecer hideputa, palabra que usa mucho, no es un insulto, sino una alabanza. Pues que se lo llamen a él a ver lo que le parece). Aquí culpa solo a la Junta, no dice nada de otras culpas posibles, cosa que está en el debate ahora mismo. Èl ya sabe quién es el responsable. Es muy imparcial, una barbaridad de imparcial. Parece que todo lo sabe de primera mano. No sé cómo no se presenta a alcalde, a presidente de la Junta o a lo que sea, porque sabe la solución de todo. Todos son poco inteligentes, malos, idiotas del culo... pero él es el listo de la clase. Se lo tiene que hacer mirar, porque tiene un problema. El señor Fabián ha sido muy sutil, más inteligente y menos macarra. Plantea los problemas dejando al lector que reflexione. Pone los temas encima de la mesa, duda. Para el señor Muñoz esto no vale. él quiere pelea, insulto, sangre.... ¡Qué dolor!
Vale muy bien, nos queda claro su postura sobre José Muñoz. Algo que aportar al debate de los incendios? Nos puede aclarar algo sobre el tema protocolos, competencias, políticas de recortes de personal y material? No sé...
Su comentario me ha incitado a leer lo del Señor Fabián y...madre del amor hermoso la penita que da...
Empezando pq saca el tema de Rubiales quitándole hierro...Hay que ser muy cavernícola/machista para hacerlo salvo que al Sr.Fabian le apetezca que un señor calvo de Motril le meta la lengua hasta el gaznate sin autorización.
Y si estoy da vergüenza ajena no quiero ni pensar lo que da la parte del artículo referida a los incendios...
A ver Sr.Fabian,esto no se trata de ideologias,esto va de que han ardido muchas hectáreas de naturaleza por,entre otras causas,la desidia de los gobiernos autonómicos del PP y de los negacionistas del cambio climático de Vox.Estos dos partidos han reducido el presupuesto contra incendios y luego pasa lo que pasa.Y lo peor es que encima se ponen chulitos para tapar sus mierdas.
Del tema de sacar la DANA mejor no decir nada salvo:VENTORRO
Cada vez que leo algo del Sr.Fabian me recuerdan dos memes que circulan por las redes
Uno que dice ni de izquierdas,ni de derechas...lo que implica que es más de derechas que Atila
O en el que hay ir con los extremos estando entre dos manifestaciones:Una de nazis y otra a favor de los derechos humanos
Pienso para "alimentarnos" y no información ???????
Existe una clara responsabilidad en el tema de los fuegos salvajes de este verano, la DIRECCION GENERAL DE PROTECCION CIVIL en mayúsculas. Entre sus funciones la coordinación de todos los medios disponibles en materia de protección civil, no se puede escurrir el bulto.
¿Y cómo sabe usted que esa Dirección General no cumplió sus funciones? Demuestre que la descoordinación tuvo algo que ver con Protección Civil, por favor, o déjese de bulos interesados, porque ya sabemos dónde estaban los responsables regionales en esos días tan jodidos, cuánto racanearon previamente, y desde 2018, en dotar de medios y personal (con una inversión ridícula en comparación con el número de hectáreas de monte respecto, por ejemplo, de Andalucía), cuánto racanearon en previsión y en ejecución efectiva, cuánto privatizaron, cuántas torres de vigilancia sin vigilantes, cuántos medios técnicos sin personal que pudiera atenderlos en los tres turnos necesarios (lo de los camiones y motobombas que se quedaron a coger polvo en los garajes también sucedió en Galicia, qué casualidad), cuántos medios estatales solicitados, concedidos y miserablemente no utilizados. Venga, saque usted toda la mierda de Protección Civil, si es que hay algo, y comparemos con la desfachatez culpable de Quiñones y Mañueco.
José Muñoz Domínguez
La verdad que en esto cabe poco debate,desde el momento que el responsable mayor un tal Quiñones, dice que mantener un operativo de prevención es absurdo y un despilfarro.Pues nada.. Pedro Sánchez y Begoña Gómez.
Lo de hideputa lo reservo para fachas redomados como Franquito, caudillo de España por la gracia de Dios, para criminales como Stalin o sionistas como Netanyahu y su tropa genocida, nunca me verá utilizarlo para nadie más y mucho menos para gente que comenta en un medio como este. Me gusta la polémica, la confrontación de ideas, y todo lo que usted pueda leerme serán siempre opiniones, exactamente como las suyas. Que yo prefiera expresarlas con rotundidad no creo que las convierta en otra cosa que en opiniones, aunque usted las interprete como no sé qué sentencias. Lo he dicho otras veces: respéteme rebatiendo lo que digo, vaya contra mis ideas y mis convicciones, confronte sus opiniones con las mías, argumente para desmontar todo lo que digo. Por ejemplo, si le parece que es poco imparcial cargar la culpa de los incendios a la Administración autonómica, podría usted aportar argumentos que demuestren lo contrario. Aunque hay otra opción si tanto dolor le causo: no me lea. Es tan sencillo como ir al final del comentario, comprobar que soy su autor y pasar a otra cosa. Usted se queja porque quiere.
José Muñoz Domínguez
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