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Niña esclava
Saltana, la “niña esclava del Sahara”, como se la conoce mediáticamente a nivel nacional, seguirá finalmente en España bajo la tutela de la que ha sido hasta ahora su familia de acogida y tutoría en Cartagena, bajo la vigilancia del Ministerio Fiscal, según el auto dictado por el juez de familia correspondiente y la posterior comunicación del Tribunal Superior de Justicia de Murcia la semana pasada. Ha sido un largo y doloroso proceso, que por su cercanía y por lo que representa, creemos que merece un comentario solidario y una satisfacción para los que la conocemos y hemos seguido su proceso.
Saltana llegó a nuestro País hace aproximadamente cinco años, en el marco de acogida y estancia temporal en España de niños saharauís procedentes de los campamentos de Tinduf, que realiza la Asociación Española de Amigos del Pueblo Saharaui, como presunta hija de Gueiwarra El Bardi, residente en Tinduf. Saltana fue acogida en Cartagena en la familia de Rosa y Gregorio, y dado que padecía problemas hepáticos importantes se autorizó a que prolongara su estancia en España para ser sometida al tratamiento médico correspondiente, que actualmente continua y sigue requiriendo su seguimiento.
Ante los miedos y terrores de Saltana a regresar a Tinduf, algo totalmente infrecuente en los niños saharauis que pasan periodos en España, a pesar de las brutales diferencias de vida entre los campamentos y nuestro país desean el retorno y el contacto con sus familias, la niña manifestó, para sorpresa total de los padres de acogida españoles, su condición de “esclava” de la familia saharaui que aparecía como su presunta familia, los malos tratos que sufría continuamente, así como el desprecio permanente a que era sometida por su doble condición de esclava y adicionalmente por su raza, Saltana es negra.
Rosa y Gregorio iniciaron un largo camino para confirmar estos extremos, inicialmente increíbles y sorprendentes, viajando incluso al Sáhara, constatando que la madre biológica de Saltana era la mauritana Knana Saleck, que en efecto la niña tenía la condición que indicaba, hecho que al parecer no era nada inusual y que forma parte de la tradición y costumbres de los pueblos nómadas de la zona, según les fue confirmada por la correspondiente investigación realizada por la ONG “Mauritania S.O.S esclavos”, que lleva una decidida lucha contra la esclavitud.
En mi opinión, resulta por lo menos sospechosa, la posición de la Asociación Española de Amigos del Pueblo Saharaui, apoyando legalmente a la madre biológica en su solicitud de retorno de Saltana, alegando contra todas las evidencias que se trataba de un falso proceso de acogida, obviando asuntos fundamentales como son defender en todos los ámbitos, también ante el pueblo saharaui, los derechos humanos y la dignidad de las personas.
El calvario de Rosa y Gregorio durante estos largos años por defender los derechos de Saltana, ha sido enorme en el ámbito personal, ha tropezado con decisiones legales discutibles, que motivaron en su momento una corriente de solidaridad importante y su difusión mediática a niveles regionales y nacionales, recuerdo en este sentido un estupendo artículo de Rosa Montero en el País. Parece que con la última decisión judicial, donde por fin Saltana ha podido explicar personalmente en el juzgado su situación, la racionalidad y la justicia se han impuesto, Saltana seguirá creciendo, estudiando, viviendo en una familia que la aprecia y en un entorno donde está totalmente integrada.
Mientras el tema geopolítico que representa el Sáhara, antes español, su vergonzoso y nunca resuelto proceso de descolonización, seguirá en las agendas políticas y de la ONU, siempre sin molestar a Marruecos, que continuirá con su proceso de anexión, de hechos consumados, de anulación y confinamiento del pueblo saharaui, mientras miramos hacia otro lado.
Por nuestra parte, además de felicitar y alegrarnos con Saltana, Rosa, Gregorio, con su familia y amigos, seguiremos demostrando nuestra solidaridad especialmente con los niños de los campamentos, procurando hacerlos algo más felices, así como con los legítimos derechos del pueblo saharaui, a pesar de la amnesia general de nuestros políticos y de las actuaciones puntuales de algunas asociaciones.
Emilio Sánchez Álvarez
7/05/2007
- Pero que poca catadura
hace 3 horas 30 mins - Pues si esto es tan lento,
hace 4 horas 47 mins - No, Alejo no hizo el Teatro
hace 6 horas 1 min - Señores del PP no defendais
hace 8 horas 21 mins - la ultima de este
hace 11 horas 18 mins - que pena me da ver todo
hace 12 horas 2 mins - Yo no como, ni he comido, ni
hace 14 horas 28 mins - Mira 21:10. No se puede
hace 23 horas 21 mins - ¿Que gracias a Alejo somos
hace 23 horas 53 mins - Sí claro,pasamos de ciudad
hace 1 día 2 horas
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